Abuelos macabros acaban con su nieto de tres añitos

Los abuelos de un pequeño de 3 años fallecido en Queens en agosto del año pasado fueron acusados de homicidio el martes.

La víctima, Romeo Lewis, murió hace casi un año tras luchar por su vida por cinco días en una cama del hospital Jewish de Long Island con daños cerebrales y moretones por todo el cuerpo. Su abuela, Sita Parsad-Moore (43), llevó al niño al centro de salud un día después de que éste sufriera daños irreversibles.

Moore alegó que se trató de una caída porque no aseguró la cerradura de las escaleras que sirve para prevenir accidentes de este tipo.

Las autoridades creen que el argumento es inconsistente con las heridas que sufrió el pequeño, e incluso consideran la opción de que se tratara de un caso de abuso a menores.

Sin embargo, no hay pruebas irrefutables al respecto. Parsad-Moore fue arrestada con cargos por homicidio, imprudencia temeraria y actuar de manera peligrosa contra un menor. Su marido, Vincent Moore (40), fue acusado de imprudencia temeraria y también por actuar de manera peligrosa contra un niño.

“No lo llevó de inmediato al hospital“, contó a The New York Post la bisabuela del menor, Reatha Moore. “Cuando el pequeño se cayó por las escaleras, Sita no creyó que estuviera herido. Dejó de jugar, le faltaba energía y estaba un poco somnoliento. Pero cuando su dolor se intensificó ella vio que no estaba respirando bien”, sostuvo la mujer.

El pequeño Romeo vivía con sus abuelos porque su madre biológica, Shyann Lewis, tuvo problemas con la Administración de Servicios para Niños (ASC) debido a sus salidas nocturnas y aparentes problemas mentales.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald