¡Créalo! Un capo italiano ordenó el asesinato de su hija

En plena Europa del siglo XXI, y en un país que es miembro del G-7 y presume de albergar el más rico patrimonio cultural del mundo, los brutales códigos de las familias mafiosas aún tienen vigencia. Por suerte, ya no resulta fácil aplicarlos. Las nuevas generaciones, aunque sea por el egoísta motivo de salvar su propia piel, se atreven a romper los reflejos atávicos.

Ayer fue detenido en Bagheria (Sicilia) Pino Scaduto, de 71 años, un capo de la Cosa Nostra que encargó a su hijo que matara a su hermana. El delito de ella fue haberse enamorado de un subteniente de los carabineros. El hermano desobedeció al padre.

A los mafiosos, aunque parezca una contradicción, siempre se les llamó uomini d’onore (hombres de honor)

Se consideraban a sí mismos los guardianes de un modo de vida, de una jerarquía, de unos valores y de unas leyes más legítimos que los de un Estado, el italiano, al cual siempre han despreciado y que –todo hay que decirlo– durante mucho tiempo estuvo muy ausente de amplias regiones del sur, pobres, explotadas y abandonadas. Según las interceptaciones telefónicas realizadas por orden judicial, Scaduto dio la orden a su hijo y añadió este comentario: “Tu hermana se convertido en una esbirra”.

Los hechos sucedieron hace ya unos años, pero sólo ayer salieron a la luz con motivo del arresto del jefe mafioso y de otras 15 personas del clan de Bagheria, una localidad muy cercana a Palermo.

El hijo se negó a ejercer de sicario para asesinar a su propia hermana con el argumento de que vería destruida su vida con largos años de cárcel. No parece, a tenor de las grabaciones, que empleara motivos de humanidad o de amor fraternal.

“No, yo no lo hago –se resistió el hijo–. El padre eres tú y lo haces tú… yo no hago nada, eh. ¿Me debo quemar yo?… Quémate tú. Yo tengo 30 años. Yo no me quemo”.

Scaduto no abandonó sus planes. En una carta que escribió a una pariente, afirmó, en alusión a la futura muerte de su hija: “Este regalo, cuando sea el momento, se lo haré”. El mafioso quería acabar con ella y con su amante carabinero. Los creía responsables de su penúltima detención, en el 2008, en el marco de la operación Perseo.

Scaduto quiso encargar los asesinatos a otra persona, pero esta se echó atrás. Las interceptaciones telefónicas a este frustrado sicario tampoco tienen desperdicio. “Son ellos, en la familia, que se matan como perros”, dijo, y agregó: “Son ellos los que deben arreglarlo en la familia. ¿Qué demonios tenemos que ver los otros? Si la hija se ha equivocado o ha acertado, ¿no sigue siendo su hija? ¿Qué demonios quiere?

Las detenciones fueron bautizadas por los carabineros como operación Nueva Alba. Hubo un gran despliegue de vehículos, agentes, perros adiestrados y un helicóptero. Scaduto había salido de la cárcel hacía pocos meses.

Este boss reincidente estaba en el punto de mira no sólo por la continuada extorsión a empresarios sino por tratar de reorganizar la cúpula de la Cosa Nostra, la más antigua de las organizaciones italianas del crimen organizado, que está muy disminuida por los golpes policiales, las condenas y la confiscación de bienes, pero que no logra ser erradicada por completo y continúa activa en sus territorios de siempre.

El capo pensaba que su hija y el carabinero eran responsables de su penúltima detención, en el 2008

Las detenciones se producen a pocos días de las elecciones regionales sicilianas –se celebran el próximo domingo–, en las que el cómico Beppe Grillo, fundador del Movimiento 5 Estrellas (M5E), está haciendo una intensa campaña y deslizando frívolos comentarios que crean escándalo.

Grillo dijo, por ejemplo, que la mafia tuvo en un día una moral, antes de que se corrompiera en el mundo de las finanzas, pero le aconsejó “que cotice en la bolsa”, y añadió que “entre un hombre de negocios y un mafioso no existe casi ninguna diferencia”.

El estilo de Grillo confunde el histrionismo teatral con el mitin político, hasta el punto de confundir a los auditorios, los cuales le suelen reír las gracias. La triste realidad, sin embargo, es que la Cosa Nostra, pese a los chistes de Grillo, continúa matando –casi siempre en ajustes de cuentas internos– en los pueblos y las ciudades de Sicilia y todavía mantiene arcaicas y despiadadas normas que pueden incluir la muerte de una hija por hacerse novia de un policía.

Fuente EP Mundo La Vanguardia