Destapan la vida secreta de un médico: Fiestas, drogas y prostitutas

Bajo la dirección del doctor Carmen Puliafito, el Instituto Bascom Palmer Eye de la Universidad de Miami alcanzó prominencia nacional en el 2004, cuando recibió el voto de mejor centro especializado de oftalmología en toda la nación por parte de la publicación U.S. News & World Report.

Bascom Palmer ha mantenido su buena reputación. Pero Puliafito, quien salió de la UM en el 2007 bajo un cúmulo de acusaciones de acoso sexual y asalto a un colega médico, no la ha podido conservar.

Puliafito, de 66 años, pasó a ser el decano de la Escuela Keck de Medicina de la Universidad de Southern California (USC), un puesto en el cual él supervisó a cientos de estudiantes de medicina, miles de profesores y médicos, y subvenciones de investigación que sumaban más de 200 millones de dólares. Asimismo, fue un recaudador de fondos clave para USC, atrayendo más de 1,000 millones de dólares en donaciones.

Puliafito renunció a su puesto, cuyo sueldo era de 1.1 millones de dólares al año, en USC en marzo del 2016, diciendo que deseaba explorar otras oportunidades.

Lo que siguió a su renuncia, de acuerdo con una investigación de Los Angeles Times, fue el desenmascaramiento de la doble vida de Puliafito.

De acuerdo con el Times, tres semanas antes de la renuncia de Puliafito a USC, una mujer de 21 años había sufrido una sobredosis en presencia suya en un cuarto de hotel en el sur de California. La mujer fue llevada de urgencia a un hospital, donde consiguió recuperarse.

Puliafito renunció a su puesto, cuyo sueldo era de 1.1 millones de dólares al año, en USC en marzo del 2016

La policía encontró metanfetamina en el cuarto del hotel, pero no llevó a cabo arrestos. Puliafito nunca ha hecho declaraciones en público acerca del incidente, el cual fue reportado por primera vez en el Times.

Puliafito andaba en compañía de un círculo de criminales y drogadictos que afirmaron que él consumía metanfetamina y otras drogas con ellos, reportó el Times. Su doble vida fue revelada en numerosas fotos y videos, tomados en el 2015 y el 2016, en los que él aparecía tomando pastillas y fumando de pipas de vidrio – las cuales se usan para consumir metanfetamina – con personas mucho más jóvenes que él.

De acuerdo con el Times, ya había habido señales de problemas durante la estancia de seis años de Puliafito en Miami, del 2001 al 2007. Funcionarios de UM se negaron a hacer comentarios sobre el tiempo de trabajo de Puliafito en el Bascom Palmer o sobre las revelaciones publicadas el lunes en el artículo del Times.

No obstante, de acuerdo con el reportaje del Times, Marc Brockman, optometrista del instituto de Miami, presentó una demanda judicial contra Puliafito en el 2006 por asalto y lesiones, y acusó a la universidad de negligencia por haberlo contratado. Brockman alegó que Puliafito había armado una “pataleta” con respecto a un equipo médico que era inoperable, lo aferró por el cuello de su bata de laboratorio y trató de estrangularlo.

Puliafito negó haber hecho nada indebido, de acuerdo con el Times, pero durante el caso salió a reducir que la universidad había investigado varias quejas de acoso sexual presentadas por separado en contra de Puliafito, de acuerdo con testimonios y documentos judiciales presentados durante la demanda.

Puliafito y la universidad llegaron a un acuerdo extrajudicial de tipo confidencial con Brockman en junio del 2007

De acuerdo con la investigación del Times, Puliafito no tiene expediente delictivo conocido, y en los archivos de documentos públicos no aparecen reprimendas ni medidas disciplinarias tomadas en relación con las licencias médicas que él tiene en California y otros tres estados.

Una requisa de los documentos judiciales hecha en esos estados no encontró ningún tipo de reclamación por negligencia en contra suya.

Después de que Puliafito renunciara a su puesto de decano, según reportó el Times, USC lo mantuvo en su facultad como profesor de oftalmología y manejo de salud. El continúa atendiendo a nuevos pacientes en las clínicas oftalmológicas del recinto universitario, de acuerdo con el website de Keck.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald