EEUU no descarta ataque nuclear a este osado país asiático

El comandante de la Flota del Pacífico de EEUU, almirante Scott Swift, declaró recientemente que no vacilaría en lanzar un ataque nuclear contra China en caso de que el presidente de EEUU diera la orden. Washington suele ‘sacar músculo’ cada vez que alguien se atreve a realizar una política que no va en consonancia con los intereses de Washington.

El columnista Dmitri Yúrov explica en un artículo para el medio ruso Zvezda por qué una ofensiva atómica contra el gigante asiático sería una pésima idea.

Hacer el ridículo

EEUU, preparado para “lanzar un ataque nuclear contra China la semana que viene”.

Al responder a la pregunta del docente de una universidad australiana acerca de un posible ataque nuclear a China, el almirante Swift apenas pudo imaginar la indignación que provocarían sus declaraciones.

Cabe señalar que China está perfectamente cualificada para responder a este tipo de provocaciones. Pekín goza de capacidad para llevar a cabo una represalia contra cualquier unidad de la Armada estadounidense en la Cuenca del Pacífico, indica el autor.

Además, una confrontación directa estaría destinada al fracaso, dado que China no es un país del tercer mundo, de manera que una ofensiva contra el gigante comunista sería una tarea harto complicada, prosigue Yúrov.

“Lanzar decenas de drones a la costa y enviar un par de portaviones junto con fragatas y submarinos equipados con misiles de crucero significaría hacer el ridículo”, escribe el columnista.

Motivo de preocupaciones

Según el autor del artículo, cuando los expertos y analistas estadounidenses calificaron a China como una de las amenazas principales entendían bien de qué se trataba: el país asiático viene aumentando rápidamente sus fuerzas terrestres y, además, continúa incrementando la cantidad de buques de superficie y submarinos.

Uno de los elementos claves del ‘paraguas antimisiles’, capaz de realizar ataques de repuesta, es la clase de destructores Type 052C Lanzhou, cada uno de los cuales está equipado con ocho misiles tácticos antibuque YJ-62 con un alcance de hasta 400 kilómetros.

Las naves de este tipo también son capaces de portar 48 misiles guiados HQ-9.

La Armada de China también posee seis destructores de la clase Type 052D, cuyo armamento supera considerablemente al de los 052C, tanto en calidad como en cantidad. Cada una de estas naves militar puede portar 64 misiles.

Hace mucho tiempo, China se quedó atrás en el campo del desarrollo de los sumergibles nucleares estratégicos polivalentes. Sin embargo, Pekín ha logrado reducir esta brecha con la construcción de submarinos de la clase Type 095.

Dmitri Yúrov pone de relieve que la Armada de EEUU tiene ventajas frente a la china tanto en cantidad como en el ámbito tecnológico.

No obstante, esto no implica en absoluto que los buques estadounidenses vayan a estar a salvo cerca de las costas del gigante asiático. “Un intento de justificar su pronto suicidio”

El hecho de que Pekín disponga de armas atómicas y sistemas de vectores no es la única razón por la que el país asiático forma parte del ‘club nuclear’. China entiende perfectamente la capacidad de Estados Unidos de llevar a cabo un ataque con misiles atómicos. En consecuencia, está desarrollando sus fuerzas de disuasión nuclear.

China dispone de submarinos de misiles balísticos de la clase Type 094 y los especialistas militares chinos están perfeccionando su sistema de radares para poder anticipar ataques. Asimismo, el país se muestra interesado en la compra de los sistemas de misiles rusos S-400.

En este sentido, las declaraciones del almirante estadounidense se parecen más a “un intento de justificar su pronto suicidio”, concluye el artículo de Dmitri Yúrov.

Fuente EP Mundo Mundo Sputnik