El gran fiasco del teléfono de Diana Quer

A pesar de la expectación que se generó a raíz del desbloqueo del teléfono de Diana Quer, tanto en su entorno familiar como entre los responsables de la investigación, los profesionales de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil no han encontrado nada relevante que pueda despejar de cuajo las incógnitas que, once meses después, todavía penden sobre el caso.

Los agentes ya contaban desde el principio con decenas de gigas de información que Diana guardaba en la nube.

Sin embargo, estos últimos días han estado cotejando datos relacionados con los 20 minutos previos a que el teléfono móvil fuese apagado por última vez, y que consiguieron a raíz del desbloqueo del terminal por parte de una empresa israelí. Los expertos han revisado en primer lugar los mensajes de Whatsapp que recibió la joven, para centrarse más tarde en las imágenes o vídeos que pudo sacar esa misma noche.

Tal y como se había comentado cuando se accedió al teléfono, que no haya aparecido información nueva también ayuda a que laUCO pueda cerrar algunas hipótesis que hasta el momento seguían abiertas. Una de las que presuntamente se ha descartado es la que suponía que la joven había quedado previamente con alguien para verse esa noche. Si esto hubiese pasado, habría algún contacto a través del teléfono, cosa que no existe.

Menos fuerza

Otra de las posibilidades que pierde fuerza a pasos agigantados es la que suponía que la madrileña pudo preparar una huida de la casa de veraneo de su madre, en A Pobra do Caramiñal. De haber sido así, Diana habría hecho trámites previos a través del teléfono, que tampoco se desvelan en este último cotejo.

La ausencia de nueva información relevante también permite que los agentes sigan trabajando en varias hipótesis que se mantienen abiertas.

Una de ellas es que la joven pudo encontrarse con alguien conocido una vez que volvió a bajar de la casa de su madre, a la que había acudido para cambiarse de ropa antes de regresar a la zona de fiesta. Además, se refuerza la teoría de que Diana Quer pudo ser retenida en contra de su voluntad cuando bajaba de O Xobre, a pesar de que en un primer momento no se encontraron indicios que evidenciasen una pelea entre la joven y sus posibles captores, ya que no había rastro de sangre ni de restos de ropa.

Geolocalizaciones

En la investigación del teléfono móvil, los profesionales de la UCO también estuvieron rastreando las geolocalizaciones (señales que envía el dispositivo a las antenas de telefonía cercanas y que permiten conocer dónde estuvo el teléfono), que podían haber desvelado si la joven había pasado por algún punto diferente a los que se controlaban hasta la fecha.

La ausencia de nuevos detalles en este aspecto también sirve para redoblar los esfuerzos en seguir cotejando las zonas que se tenían controladas, como son la autovía de O Barbanza, desde A Pobra hasta Rianxo, con especial interés en Taragoña, el lugar donde fue encontrado el teléfono por un mariscador.

La reapertura del caso se complica, al carecer los agentes de la UCO de indicios recientes

Después de este nuevo revés, la investigación, que esperaba que un dato relevante pudiese dar pie a una reapertura del caso, ve con menos esperanzas que esto pase. El juez instructor decretó que la causa fuese sobreseída provisionalmente el pasado mes de abril. Esto montó un gran revuelvo por parte de la familia y de los investigadores del caso, que no entendían la decisión.

A pesar de que los profesionales de la UCO habían visto el desbloqueo del terminal como un paso clave, la madre de Diana Quer, ya destacó en aquel momento que había que tomarlo con mucha cautela.

«Es un gran avance, pero ya han pasado once meses de investigación. Puede haber algo, pero podemos encontrarnos con lo contrario. No sabemos qué se va a poder extraer del terminal», había asegurado Diana López-Pinel.

A pesar de esto, agentes de la UCO siguen visitando la comarca de Barbanza cada mes para realizar trabajos de campo, tanto en la localidad de A Pobra, como en Rianxo, además de en otros puntos de la zona.

Fuente EP Mundo La Voz de Galicia