El misterioso caso de Lucía Vivar: conclusiones de la autopsia

Ni rastro de restos tóxicos, ni ADN de otras personas, ni lesiones que determinen una agresión sexual. Así lo recoge el informe definitivo de la autopsia de Lucía Vivar, la niña desaparecida en Pizarra de tres años cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 27 de julio a primera hora de la mañana junto a las vías del tren que conecta Álora con Málaga. Las tres pruebas, realizadas en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses del Departamento de Sevilla, dieron negativo.

Asimismo, se detalla que su muerte, fruto de un fuerte golpe en la cabeza, fue debido a un accidente que tuvo lugar entre las cinco y las siete de la mañana, lo que encajaría con la franja del supuesto atropello del tren.

Los resultados del informe, adelantado por Interviú, fueron enviados al Juzgado de Instrucción número 10 de Málaga, encargado de llevar la investigación desde que la pequeña desapareciese sobre las once de la noche del 26 de julio y su cadáver fuese localizado, a casi cuatro kilómetros de la estación de tren de Pizarra, por un maquinista del Cercanías que cubría la línea poco antes de las siete de la mañana.

La pequeña, cuyo cuerpo fue encontrado a cuatro kilómetros de la estación del tren, murió golpeada por un convoy mientras dormía junto a las vías

La última imagen con vida de la niña data de las 23.34 horas, cuando una cámara de seguridad de la estación de Pizarra la captó mientras andaba por las vías del tren, cuatro minutos después de verla sus padres por última vez, hasta desaparecer tras una caseta.

A las 6.35 horas, el responsable del control de tráfico centralizado (CTC) de Renfe ordenó al maquinista del primer tren que cubría el trayecto Málaga-Álora, que salió de la estación a las 6.03 horas, que circulara con “marcha a la vista” -a velocidad reducida- al pasar por la estación de Pizarra ante la posibilidad de que hubiese personas cerca de la vía buscando a la desaparecida.

La familia pide que no se descarte ninguna línea de investigación hasta tener pruebas concluyentes de lo sucedido

El conductor, al llegar a Álora a las 6.47 horas, recordó haber visto “un bulto oscuro pegado a una curva a la izquierda dentro de las vías”, lo que pensó que se trataba de un “animal arrollado”, por lo que al regresar a Málaga se fijó mejor y, al cerciorarse de que llevaba ropa, accionó los frenos de emergencia y bloqueó las puertas para que nadie bajase del tren, pasando nuevamente por encima del ‘bulto’ debido a la inercia del mismo. Fue entonces, a las 6.55 horas, cuando el maquinista llamó a la Guardia Civil al comprobar que se trataba de Lucía. Además, declaró que no vio nadie a su alrededor, aunque sí vio cruzar una furgoneta gris por un paso inferior.

La Guardia Civil sostuvo la hipótesis de que la pequeña se desorientó, caminó cuatro kilómetros junto a las vías y, agotada, se acostó a dormir entre los raíles,donde fue golpeada por alguna pieza del tren que le causó la muerte. Sin embargo, tanto para los agentes como para el maquinista se trataría de un atropello “atípico”. Por otro lado, la familia de la fallecida solicitó a través de un comunicado que no se abandone “ninguna línea de investigación hasta tener pruebas concluyentes de lo sucedido”.

Fuente EP Mundo El Mundo