Empresario pervertido se hace pasar por mesera y traza un macabro plan

Según afirma la Fiscalía, el empresario de Miami Adam Barnett, mientras esperaba en la cárcel un juicio por acusaciones de agresión sexual, se puso en contacto con otro preso para que organizara un plan para asesinar a la testigo clave del caso y, además, a su propio abogado defensor.

Barnett, sin embargo, desoyendo el consejo de su nuevo abogado defensor, subió al estrado para sumir su propia defensa y dar una elaborada explicación del por qué le pagó al preso decenas de miles de dólares.

El mayor giro que dio de todo su relato es cuando contó que el preso lo golpeaba y amenazaba con tenderle una trampa a menos que él le diera dinero.

“No quiero usar la palabra esclavo, pero yo era su perra”, le dijo Barnett al juado el viernes durante el juicio. “Yo le pertenecía por completo”.

Barnett continuará su testimonio el lunes en una corte criminal de Miami-Dade, en la cuarta semana de un juicio poco habitual por el que han pasado una serie de personajes que solo se ven en Miami.

Barnett, de 43 años, ha tenido en el pasado problemas con la ley. En varias demandas, inversionistas lo acusaron de robarles dinero en una estafa que les costó millions. En archivos estatales y judiciales también se documenta numerosas alegaciones de acoso que han contado antiguos asociados comerciales y hasta un ex estilista.

Barnett fue arrestado en el 2012 después que, según la policía, creó una página falsa en Facebook —haciéndose pasar por una mesera de Hooters llamada Janet Rodríguez— con el fin de acercarse y hacerse amigo de una adolescente de 17 años del Condado Broward conocida como “J.E.”.

A través de mensajes de Facebook, “Janet” orquestó un encuentro sexual con un “amigo rico”, que en realidad era Barnett”. La adolescente testificó que tuvo relaciones sexuales con Barnett, y que él le prometió que le daría $20,000 y un reloj Rolex, pero a la larga no le pagó nada.

Estando preso, dijo la Fiscalía, Barnett comenzó a planear como podría deshacerse de J.E., y contrató a otro reo llamado Roman Thomas, para que uno de sus amigos en la calle matara a la joven en la víspera de Año Nuevo de 2013.

Barnett también le pidió a Thomas que matara a su abogado defensor, David Seltzer, de quien pensaba lo había defendido de forma deficiente.

Thomas testificó que nunca pensó seguir los planes, y hasta le avisó a Seltzer las intenciones que tenía Barnett.

Barnett describió a Thomas como un hombre abusador en la cárcel que cada vez era “más duro y rudo” con él, y lo golpeaba una y otra vez, al tiempo que le exigía dinero para darle “protección”.

Cuando se le preguntó a Barnett por qué no le dijo a la policía o a los guardias de la cárcel sobre la presunta extorsión, dijo:

“Sabía que ser soplón podría crearme serios problemas”, respondió Barnett. “La delación no era una opción.”

Los fiscales tienen pensado volver a interrogar a Barnett el lunes por la tarde.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald