Familiares de Mario biondo mueven cielo y tierra para reabrir las investigaciones

El pasado martes se cumplieron cuatro años de la muerte del operador de cámara italiano Mario Biondo. Y como recordábamos , la familia nunca aceptó la hipótesis del suicidio, que cerró cualquier posibilidad de investigar el cómo y el porqué Mario se habría quitado la vida en tan extrañas circunstancias. ¿Se la quitó? La familia no aceptó esa explicación y quiso saber más: reclamó (y consiguió) una segunda autopsia. En este tiempo ha recabado hasta cuatro informes periciales que apuntan al homicidio como la única causa posible de la muerte del cámara, casado entonces con la presentadora Raquel Sánchez Silva.

Demasiados son los enigmas que envuelven tanto esta muerte como la actitud de algunos funcionarios españoles a posteriori, de ahí que hasta en dos ocasiones los fiscales italianos Geri Ferrara y Claudio Camilleri viajasen a España hasta en dos ocasiones para recabar más testificales. Y fue su presión la que consiguió que ciertas fotografías del hallazgo del cuerpo de Mario, que no obraban en el expediente italiano, fueron por fin adjuntadas al pliego del caso. Forenses italianos calificaron la investigación realizada en España como “torpe” y “negligente”, incapaces, además, de entender por qué el médico español no examinó el estómago de Biondo (si bien escribió que estaba vacío), no revisó los órganos del cuello ni realizó exámenes histológicos de los diferentes órganos, especialmente en los pulmones. Ni siquiera se abrió el cráneo, algo esencial en las muertes por asfixia.

Ayer presentamos en exclusiva el quinto informe, en la misma dirección que sus predecesores elaborados en Italia, y firmado por un agente de Policía español y experto criminalista. Lluís Duque nos explica cómo entró en contacto con un caso que conmocionó a la sociedad española.

La familia de Mario se concentró ayer ante los tribunales de Palermo. Las fotos fueron tomadas por uno de sus mejores amigos, el mismo que fotografió su boda con la presentadora española

Lluís, hasta donde yo sé, fueron las propias circunstancias del caso las que suscitaron tu curiosidad de investigador. Es decir, no fueron los Biondo quienes buscaron un experto español que refrendase lo que en Italia es un caso abierto y, para la fiscalía de Palermo, un posible homicidio.

Me llamó la atención una campaña impulsada por una persona en Change.org. titulada “Justicia para Mario Biondo” y me interesé por el tema. Cuando me puse en contacto con la familia Biondo, pacté dos condiciones: no les cobraría por el informe, al fin y al cabo los informes periciales de parte aun siendo profesionales y objetivos, existe quién puede entenderlos desvirtuados. La otra, que no quería salir en los medios de comunicación; sin embargo, visto cómo han evolucionado las cosas [un equipo de la RAI viajó la semana pasada a Barcelona para entrevistarlo], si este trabajo sirve para esclarecer esta muerte, bienvenido sea.

¿Por qué crees que la policía española cerró la muerte de Mario Biondo dando por buena la explicación del suicidio con tanta celeridad?

Te hablaré atendiendo a mi experiencia: he estado 15 años en los Mossos d’Esquadra, en Policía Científica y Judicial y hoy sigo como policía en activo en Malgrat de Mar. La Policía debería tener mucho que decir pero quien lleva la actuación en este tipo de casos es el médico forense. Creo que ha habido un error garrafal por su parte y si los compañeros hubiesen sido miembros de la Policía Científica, criminalistas, estoy convencido de que esto no se les pasa por alto. El forense parte de una idea preliminar de sucedido, por la puesta en escena del cuerpo y la Policía no lo desmonta. A nivel judicial, el juez delega en el médico forense y si él dice que fue suicidio, esto se mantiene. Se cierra el bucle.

De ahí la dificultad de reabrir el caso.

Es que nunca ha habido caso, en realidad. Judicialmente se queda en una etiología suicida que no genera ningún tipo de investigación ni diligencia.

Lluís Duque entiende como inexcusable la deficiencia operativa de los agentes de Policía que se personaron en el domicilio de Mario Biondo, que siguieron a rajatabla la explicación del suicidio apuntada por el médico forense

La familia lo ha intentado sin éxito. Según tu experiencia, ¿queda alguna posibilidad de que en España puedan abrirse esas investigaciones?

Espero sinceramente que este informe pueda servir para ello. Voy a ser muy claro: la actuación del forense, en España es constitutiva de delito por el artículo 390.4 del Código Penal. En el informe figura que se abrió la caja craneal. Es mentira. Y como el cráneo, los pulmones, el cuello, las capas subyacentes, el contenido del estómago… todo ello es importantísimo en casos de muerte asfixia mecánica. Pues el médico forense hizo un proforma falseando la realidad. Indiscutiblemente se trata de una falsedad en documento público y ese es un delito perseguible de oficio. Si la autoridad judicial recibe desde Italia documentación que acredita que el médico forense que expide el certificado de defunción y el informe de esa actuación es falso… Todo lo demás cae como un castillo de naipes.

¿Y esto serías capaz de sostenerlo si se te llama como perito, como experto en la materia? Me refiero a que se cometió no solo una negligencia sino un delito de inicio.

Y tanto que sí. No es una cosa menor, no es algo subjetivo. Se puede acreditar perfectamente.

¿Te atreverías a especular si esa falsedad se debería a una negligencia (parece un suicidio, resuelvo rápido y a otra cosa) o una conducta dolosa, es decir, a una mentira deliberada para anular cuanto antes cualquier posibilidad de investigación?

Estaría en el terreno de la hipótesis y ahí no entro.

¿Cómo podría abrirse en España un ‘caso Biondo’?

Con la denuncia de un abogado en el mismo juzgado por falsificación de documento. Algo que puede ser perfectamente independiente del tema original.

Fuente EP Mundo La Vanguardia