Importante revelación tras la a autopsia de la pequeña Lucía Vivar

Pocas horas después de aparecer el cuerpo de la pequeña Lucía a tres kilómetros del lugar donde se le perdió el rastro el pasado miércoles, 26 de julio, la principal hipótesis de los investigadores era que la niña se desorientó y anduvo tres kilómetros por las vías del tren, donde finalmente se acurrucó y fue arrollada por un convoy. Sin embargo, la autopsia cuestiona esta teoría.

El informe forense concluye que no hay señales de que la menor caminara por esa zona de difícil acceso, llena de matorrales y desniveles. Sin embargo, confirma que la pequeña, que desapareció mientras cenaba con sus padres en la terraza de un restaurante del municipio malagueño de Pizarra, murió de un traumatismo craneoencefálico severo.

La autopsia pone en duda que la niña haya caminado sola tres kilómetros hacia la vía de tren

Pese al informe, la Guardia Civil y el ministerio del Interior tienen pruebas que sitúan a la pequeña en las vías del tren. Fuentes de la investigación citadas por El Mundo apuntan a la existencia de unas imágenes captadas por una cámara de Adif situada a 50 metros de la estación de tren donde desapareció la pequeña.

En ellas se puede observar, según destaca la fuente citada por el medio, a una persona pequeña de la misma altura que Lucía caminando en dirección a la zona en la que apareció, en dirección a Alora. Al parecer, las imágenes citadas coinciden en el tiempo con el momento de la desaparición, según la denuncia de la familia.

La guardia Civil ha puesto en conocimiento de las imágenes a la familia, que ha prestado declaración a las autoridades esta mañana. Al parecer, la misma cámara recogió el movimiento de un grupo de personas que realizaba desplazamientos propios de una búsqueda en la estación. Según interpreta la Guardia Civil, esas imágenes recogen el momento en que los padres echan de menos a Lucía y lanzan la voz de alarma.

Lejos de dar el caso por cerrado, y manteniendo como hipótesis principal el accidente, la Guardia Civil continúa hablando con el entorno de la niña para recabar testimonios que ayuden en la reconstrucción de los hechos.

Los investigadores analizan muestras biológicas y cámaras de videovigilancia

Paralelamente, los investigadores analizan muestras biológicas, algunas presentes en la ropa que llevaba Lucía aquella noche, y visualizan el contenido de las cámaras de seguridad de la zona.

Además, se mantiene el operativo para peinar el área que comprende la estación de tren de Pizarra y el lugar donde se encontró el cadáver de la pequeña, cerca de Álora. Un tramo en el que la vía del tren y la carretera están muy cerca. Se busca cualquier pista que pueda ayudar a resolver el caso.

La menor fue enterrada el pasado viernes, 28 de julio, en Alhaurín el Grande, la localidad donde residía junto a sus padres. Los familiares de la niña, rotos de dolor, recibieron el apoyo de los vecinos de esta población granadina, que se encuentran consternados por lo ocurrido.

Fuente EP Mundo La Vanguardia