La herencia millonaria que deja la hija del dictador Franco

La casa de los Franco no dejaba de recibir visitas, nos confirma un reportero gráfico apostado en el número 8 de la calle Hermanos Bécquer, sede familiar del clan. Todos ellos sabían que en cuestión de horas ese portal nunca sería el mismo.

 María del Carmen Ramona Felipa María de la Cruz Franco Polo, familiarmente ‘Nenuca’, duquesa de Franco y Grande de España fue la única hija del dictador.

Ayer recibió la extremaunción y hoy fallecía a los 91 años de edad en su domicilio. La marquesa de Franco deja tras de sí siete hijos consternados, dos títulos nobiliarios, distintos cargos en 21 empresas, una fortuna y, vacío de su presencia, el emblemático pazo de Meirás.

“La niña quería un marido, la mamá quería un marqués, el marqués quería dinero, ¡ya están contentos los tres!”. Esta coplilla corrió por Madrid a finales de marzo de 1950, en los días en que Carmencita, de 20 años, estaba a punto de desposarse con Cristóbal Martínez-Bordiú. Era el 11 de abril y el novio se trababa de un doctor con grado y alférez de 23 que se presentaría en la ceremonia de la capilla del palacio de El Pardo como flamante caballero del Santo Sepulcro. Así pudo lucir uniforme de gala. Un año después, recibía oficialmente el marquesado de Villaverde. Algo más de 800 invitados asistieron a una boda con aura de realeza y, como era costumbre entre los muy ricos de la época –la duquesa de Alba haría otro tanto– se repartió ropa, mantas y alimentos entre algunas familias pobres.

La niña quería un marido, la mamá quería un marqués, el marqués quería dinero, ¡ya están contentos los tres!”. Esta coplilla corrió por Madrid a finales de marzo de 1950, en los días en que Carmencita, de 20 años, estaba a punto de desposarse con Cristóbal Martínez-Bordiú.

El (casi) marqués de Villaverde escogió para vivir el palacio del Canto del Pico en un hábil guiño a su suegro –propietario por herencia recibida del conde de las Almenas–, si bien el dictador había puesto a su disposición todo el Patrimonio Nacional. Al calor del poder, Cristóbal y sus tres hermanos –Andrés, Tomás y José María– recibieron títulos, ascendieron aún más en la pirámide social y se situaron en los mejores consejos de administración.

La austeridad castrense asociada a un maravillado Franco se terminó para siempre. Permítannos un salto de 25 años en el tiempo. A la muerte del dictador, el 20 de noviembre de 1975, las propiedades inmobiliarias de los Martínez Bordiú- Franco eran 22, tal como recoge Mariano Sánchez Soler en Los Franco, S. A.: de los 110.000 m2 del pazo de Meirás o los 820.000 m2 del palacio del Canto del Pico (valorado entonces en 300 millones de pesetas) al edificio de Hermanos Bécquer, pasando por siete fincas rústicas –más la de Valdefuentes (Arroyomolinos, Madrid) de casi un millón de m2 y que podría valer más de 700 millones– así como chalés en Guadalajara, Marbella, Puerta de Hierro, La Moraleja y hasta en Miami. Jesús Ynfante escribía en la revista Posible que la fortuna de los Franco podía alcanzar los 100.000 millones de pesetas a finales de los 70.

Desde que salió del palacio del Pardo, Carmen Polo, viuda del dictador, vivió muy cerca de su hija, en el mismo edificio de Hermanos Bécquer. En la familia, los negocios los llevaron los varones y así continúa siendo, con Francis Franco –el único de los nietos con los apellidos intercambiados– a la cabeza. Pero había dinero para todos, como ocurrió en el clan Ruiz-Mateos antes de caer en quiebra. “Yo a mis nietos siempre les regalo el primer coche, como total gasto muy poco, no voy a ningún sitio y pocas vece tengo gente a comer, echo una mano a mis nietos cuando tienen problemas”, recoge Sánchez Soler de boca de Carmen Polo.

Su hija, ‘Nenuca’, no hizo otra cosa en la vida que cuidar a sus hijos y vivir de sus cuantiosas rentas. En los últimos años residía con ella su nieto Daniel, hijo de Cristóbal y la presentadora Jose Toledo.

Carmen Franco siempre negó que su familia acumulase una fortuna tan ingente. Al revés; en una entrevista reciente concedida al diario El Mundo se quejaba de que mantener ciertas propiedades le salía carísimo. Será porque de inmuebles entiende bastante, tal como recoge Juan Luis Galiacho en Los herederos del Gran Poder.

Carmen Franco figura con cargos directivos en la financiera Sargo Consulting SL (con activos de 20 millones de euros a finales de 2015, que pasan a 17 a finales de 2016) y las inmobiliarias FR Promociones del Suroeste (activos de más de siete millones de euros y actualmente en concurso), Fiolasa (con activos en 2016 de más de 20 millones de euros) y Montecopel (17 millones, cuyo administrador único es su hijo Francis), así como Centro de Agentes Unidos del Calzado Español SL, que pese al nombre también se dedica a las fincas y con activos casi seis millones el año pasado. La mayor parte de sociedades del entramado familiar tienen sede en el edificio de Hermanos Bécquer de Madrid.

Carmen y Cristóbal tuvieron siete hijos: Carmen, Mariola, Francisco, Merry, Arancha y Jaime.

Carmen es la más conocida, personaje habitual de ¡HOLA!, estudió bachillerato y no ha conocido otro trabajo en su vida que poner el apellido en unos licores que fracasaron. Fue en tiempos de su matrimonio con el santanderino José Campos. Desde entonces y desde antes, se dedica al dolce far niente y a contar su vida cobrando por ello. Ha estado casada tres veces –Alfonso de Borbón, Jean Marie Rossi y José Campos– y tuvo tres hijos. El primogénito falleció en un accidente de tráfico, corriendo paralelo destino a su padre, Alfonso de Borbón, que murió esquiando. Mariola (María de la O) es licenciada en Arquitectura aunque no ha ejercido; casada con el abogado Rafael Ardid, tiene tres hijos. Francis es licenciado en Medicina pero se ha dedicado con ahínco a los negocios inmobiliarios. Señor de Meirás y marqués de Villaverde, ha estado casado con María Suelves y con Miriam Guisasola y tiene cuatro hijos.

Merry (María del Mar) estudió restauración y fue esposa del periodista Jimmy Giménez Arnau, con quien tuvo una hija, y de Gregor Tamler. José Cristóbal quiso ser arquitecto pero abandonó la universidad por la carrera militar. Llegó a teniente. Hoy se dedica a la administración inmobiliaria y a la producción publicitaria. Se divorció recientemente de la presentadora Jose Toledo, con quien tiene dos hijos. Arancha (María de Aránzazu) está casada con el abogado coruñés Claudio Quiroga. Se dedica a la restauración de muebles y es apoderada de la inmobiliaria Marletmakai SL junto con su hermana Merry. Finalmente, Jaime, abogado y divorciado de la exmodelo y hoy empresaria de RRPP Nuria March, él mismo confesó su adicción a las drogas en un plató. Hoy, rehabilitado, tiene planes de boda con Marta Fernández.

Fuente EP Mundo MSN