La implacable amenaza de EEUU que dejaría en cuatro bloques a Maduro

Estados Unidos podría imponer en los próximos días un embargo a las importaciones de crudo venezolano. Esta sería la medida más severa del abanico de sanciones que considera el presidente Donald Trump contra el régimen de Nicolás Maduro, confirmó el martes un funcionario de alto rango del gobierno estadounidense.

“El presidente nos dijo que consideremos todas las opciones, y todas las opciones están sobre la mesa, y están siendo debatidas y discutidas”, dijo el funcionario en una conferencia telefónica con periodistas.

“Estamos manejando opciones que a veces tienen consecuencias, no solo en Venezuela, sino también en Estados Unidos. Así que vamos a tomar estas decisiones, deliberadamente, después de un debate bien razonado”.

Fuentes cercanas al proceso habían dicho previamente a el Nuevo Herald que la suspensión a las importaciones de crudo venezolano estaba entre las opciones extremas evaluadas por Washington para ayudar a la sociedad venezolana a recuperar la democracia.

Otras de las opciones que están siendo consideradas incluyen la prohibición de exportar combustible a Venezuela, medida que propinaría un fuerte golpe a las operaciones petroleras del país, y sanciones individuales contra personas clave del chavismo, incluyendo al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López y el ex presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, dijeron las fuentes.

Pese a la intensa retórica antiestadounidense de Maduro, el país norteamericano sigue siendo el mejor cliente de Venezuela y los 700.000 barriles diarios que compra es uno de los principales sostenes económicos del régimen socialista.

Russ Dallen, socio gerente de la firma Caracas Capital, dijo que la balanza actualmente se está inclinando a favor de las opciones más severas contra el régimen de Maduro, aún cuando existe preocupación sobre el impacto social que una suspensión en la compra de petróleo tendría en Venezuela.

“Había algunas dudas sobre la opción de dejar de importar petróleo, pero del lado de la Casa Blanca se están inclinando a favor de hacerlo, de detener las importaciones de crudo”, explicó Dallen, quien es uno de los expertos sobre Venezuela que están siendo consultados por las autoridades en Washington.

Trump había advertido en la tarde del lunes que su gobierno está dispuesto a tomar “rápidas y fuertes medidas económicas” contra el régimen bolivariano de Caracas si Maduro prosigue con sus planes de instaurar una Asamblea Constituyente, proceso que es visto como fraudulento y que muchos temen terminaría por cimentar una dictadura comunista en el país.

El régimen pretende escoger los integrantes de la asamblea el 30 de julio, aún cuando los venezolanos rechazaron mayoritariamente la iniciativa en una consulta popular realizada por la oposición el domingo.

“Estados Unidos no mantendrá una actitud pasiva mientras Venezuela se desmorona”, manifestó Trump al resaltar que 7.6 millones de venezolanos votaron el domingo, pronunciándose a favor de la democracia.

Ese pronunciamiento está siendo ignorado “por un mal líder que sueña con convertirse en un dictador”, sentenció.

Las declaraciones de Trump despertaron una iracunda reacción del canciller venezolano, Samuel Moncada.

“La Constituyente va. Hoy el pueblo venezolano es libre y responderá unido ante la insolente amenaza planteada por un imperio xenófobo y racista”, afirmó el jefe de la diplomacia venezolana en un comunicado leído en la sede de la Cancillería en Caracas.

“Ya no está amenazando a individuos, está amenazando al pueblo con sanciones económicas generales”, dijo el ministro.

Miguel Mirabal, vicepresidente del Venezuelan American Leadership Council, dijo que el gobierno de Estados Unidos está muy cerca de tomar una decisión.

Si las medidas castigaran solo a funcionarios, entonces se trataría de sanciones que aplicaría la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC por sus siglas en inglés), y agregaría nuevos nombres a la lista negra ya ocupada por el vicepresidente Tareck El Aissami y con su presunto testaferro, Samark López, dijo Mirabal, cuya organización también es consultada por las autoridades en Washington.

Pero la percepción es que las medidas a ser tomadas van a ir más allá de las sanciones individuales.

Unas de las medidas que está siendo considerada consiste en una suspensión “no definitiva” a las importaciones de petróleo, una especie de “sanción parcial muy dura para regular las compras de petróleo a Venezuela”, explicó Mirabal.

“Pero todo lo que estamos viendo aquí apunta al tema del petróleo”, agregó.

Del lado de las sanciones individuales, las autoridades están considerando castigar a nuevos funcionarios del gobierno y a militares activos”, dijo Mirabal.

Además de una suspensión parcial o total de las importaciones de crudo venezolano, la administración también está evaluando la posibilidad de suspender las exportaciones al país sudamericano de combustible y de crudo liviano estadounidense, agregó Jorge Piñón, profesor de la Universidad de Texas en Austin, quien también es uno de los expertos que está siendo consultado.

Las importaciones de crudo ligero son vitales para las operaciones petroleras del país sudamericano ya que es requerido para ser mezclado con el extra pesado crudo venezolano para poder ser colocado en los mercados, dijo Piñón.

Problemas con las refinerías internas también han llevado al país sudamericano a depender de las importaciones de combustible de otros países. En el 2016, Venezuela importó cerca 75,000 barriles diarios de combustibles, agregó.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald