La insólita prohibición en Miami con respecto a perros y gatos

La Ciudad de Miami aprobó el jueves una resolución que prohíbe la venta de perros y gatos como parte de una iniciativa que busca poner fin a la producción masiva de animales, una práctica “cruel” e “inhumana”.

La Comisión de la Ciudad aprobó la nueva ley para prohibir la venta de perros y gatos que son criados de forma masiva en “fábricas” de producción ( “Puppy mills”) para venderse en tiendas de mascotas.

“La producción masiva de animales como un negocio, es algo cruel”, dijo a el Nuevo Herald el comisionado Ken Russell, quien tomó la iniciativa de patrocinar la legislación. “Hay toda una industria detrás de las ventas de animales”.

Russell dijo que espera que la ordenanza ponga fin a la práctica “dañina y cruel” de producir mascotas en “fáblicas de cachorros” (criadores que hacen reproducirse a los animales múltiples veces para obtener crías) y en su lugar alentar la adopción de animales de los refugios.

“Nuestro condado está sacrificando miles de animales todos los años que podrían ser las mascotas de alguien”, dijo el comisionado, quien tiene cuatro mascotas, todas adoptadas, y asegura que en los refugios de animales hay mascotas de pura raza.

Para seguir operando, las tiendas de mascotas tendrán que relacionarse con algún refugio de animales local, y proveer un certificado de origen para cada animal que diga de dónde proviene el cachorro. El certificado de origen deberá estar visible en la tienda de mascotas, a menos de tres pies de distancia del cachorro, y una copia entregada a quien compre el animal.

La ley se enfoca en las tiendas de mascotas que se suministran de cachorros para vender, dijo Russell

Las tiendas de mascota tienen 30 días para acatar la regulación.

La regulación no tiene nada que ver con los criadores aficionados, quienes podrán seguir operando bajo la nueva ordenanza siempre y cuando las crías nazcan “en un entorno seguro”, dijo Russell. Para ese tipo de criadores existen ciertas normas, como la cantidad de cachorros que pueden tener, explicó.

Tampoco afecta a los refugios de animales o a las organizaciones sin fines de lucro de rescate de animales.

La ordenanza, que ha estado sobre la mesa de la comisión desde noviembre pasado, dice que la Ciudad ha hecho las gestiones necesarias con los negocios minoristas que venden perros y gatos y que tienen todos los permisos y licencias al día.

La legislación también se apoya en una ordenanza similar en Sunrise, y una disputa legal en el Tribunal Federal del Distrito Sur de la Florida que confirmó la legislación en esa ciudad de limitar la venta de mascotas a los refugios u organizaciones de rescate de animales.

Kris Fonte, dueño de Dogtown, un negocio de cuidado de mascotas, hizo una presentación ante la Comisión sobre esa industria en Miami. Según el empresario de 36 años, “hay muchos negocios en esta industria que no son necesariamente de venta de mascotas”.

Fonte comenzó en el 2008 junto a su esposa el negocio de caminar perros, y después abrieron un hotel para los caninos en Coconut Grove. Ahora está abriendo un segundo local en Brickell.

“Esta legislación puede afectar a algunos negocios, pero tienen que pensar más allá y evolucionar”, dijo Fonte.

Según el empresario, el público ha comenzado a darse cuenta de que los cachorros que se venden en las tiendas de mascotas vienen de estas “fábricas” de perros, y no están de acuerdo con eso.

“Con o sin esta legislación, la gente va a dejar de comprar animales cuando sepan dónde son criados”, dijo Fonte. “Esta legislación en realidad está ayudando a los negocios a entender que la gente no quiere mascotas que provienen de una fábrica de cachorros”.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald