Lo arrestan por maltratador y le cuenta a la policía su insólito error

“Yo no he cometido ningún error, en todo caso, el error es no haberle cortado la cabeza a mi mujer”, es la advertencia que un arrestado por violencia machista, condenado ahora a tres años y cinco meses de cárcel, hizo en los calabozos a la Ertzaintza tras ser detenido por intentar agredir a su compañera.

Según la sentencia del caso, los hechos sucedieron en el domicilio familiar de Irún (Guipúzcoa), cuando el procesado comenzó a “humillar y amedrentar” a su pareja con expresiones como: “no sirves para nada”, “chivata” y “so puta”, al tiempo que amenazaba con matarla y “cortarle el cuello”.

En un intento de poner fin a esta situación, la perjudicada “se refugió en su habitación”, a pesar de lo cual el hombre “no depuso su actitud” y “comenzó a golpear violentamente la puerta” del dormitorio “hasta conseguir desencajarla del marco”.

Nada más ser puesto en libertad provisional y cuando aún se encontraba en la sala multiusos del juzgado tras ser arrestado por violencia machista, espetó: “De la cárcel saldré, pero de donde va a ir ella no”.

Una patrulla de la Ertzaintza acudió entonces al domicilio, detuvo al procesado y lo trasladó a la comisaría, donde, una vez en los calabozos, prosiguió con “su comportamiento atemorizante”. “Yo no he cometido ningún error. En todo caso, el error es no haberle cortado la cabeza a mi mujer”. “Si me ponen a disposición judicial mañana mismo la voy a matar, si no ponen todas las medidas para evitarlo”, advirtió el hombre a los agentes que lo custodiaban.

Poco después, cuando los ertzainas iban a tomarle declaración, el inculpado, “con seria intención intimidante”, les espetó: “No quiero declarar, no necesito abogado, vosotros vais a sentenciar a muerte a mi mujer”. Esta situación motivó que ese mismo día se dictara una orden de protección en favor de la víctima que prohibía al hombre residir en el domicilio familiar, así como aproximarse o comunicarse con ella.

A pesar de ello, nada más ser puesto en libertad provisional y cuando aún se encontraba en la sala multiusos del juzgado, el inculpado afirmó que, en el momento en el que le quitaran los grilletes y pudiera salir de esas dependencias, pensaba “cortar el cuello” a su compañera. “De la cárcel saldré, pero de donde va a ir ella no; que el segundo error del juez ha sido no enviarme a prisión”, afirmó el acusado.

Fuente EP Mundo La Sexta