Lo que hizo un padrastro a bebé de un año no tiene perdón

Un niño de un año y cuatro meses de nacido fue violado y asesinado a golpes por su padrastro, con la complicidad de la madre del bebé, porque al hombre le molestaba el llanto de la criatura.

El hecho ocurrió el martes 28 de noviembre en Ciudad Bolivia, capital del municipio Pedraza del estado Barinas, cuando José Ricardo Ruiz Virigay, de 22 años, emprendió a golpes contra el niño porque éste lloraba desconsoladamente, con el consentimiento de su pareja Eglimar Rangel Cadenas, de 20 años, madre del bebé.

Fue tal la paliza que el hombre le propinó al infante que tuvieron que llevarlo hasta el hospital Francisco Lazo Martí de Ciudad Bolivia.

Los médicos de guardia hicieron lo posible por mantenerlo con vida luego de los golpes que, al poco tiempo de su ingreso, le ocasionaron el deceso.

El parte médico indica que el menor ingresó al centro hospitalario con fuertes golpes y contusiones en todo su cuerpo, además de heridas que presumen fueron ocasionadas por las cachetadas y el peso del adulto que también lo violó.

La autopsia confirmó que la causa de la muerte fue síndrome de niño maltratado complicado con traumatismo craneoencefálico y facial severo, debido a múltiples traumas contusos directos a la cabeza de tipo homicida. Igualmente evidenció que tenía lesiones recientes graves en los genitales por abuso sexual.

Por la magnitud de las lesiones, los médicos concluyeron que lo ocurrido al niño no fue un accidente, como inicialmente lo dijo la pareja, sino maltrato de alto grado contra el infante, razón por la que dieron parte a las autoridades policiales.

La detención de José Ricardo Ruiz Virigay y Eglimar Rangel, quien tras los interrogatorios admitió que permitió que su pareja castigara al niño “porque lloraba mucho”, se produjo en la casa sin número ubicada en la calle principal del sector Santa Rosa de Ciudad Bolivia. La aprehensión se realizó vía excepcional y previo conocimiento de la Fiscalía del Ministerio Público por ser autor material del hecho y facilitadora, respectivamente.

Fuente EP Mundo El Pitazo