Lo que realmente debe invertir si quiere comerse una hallaca

Agustín Torrealba es proveedor de hallacas para comedores de empresas de la zona industrial de Valencia. Los últimos tres años el trabajo para él ha mermado porque cada vez son menos los trabajadores que sobreviven a la crisis manufacturera, mientras que los costos de producción en su cocina aumentan sin parar.

Con su lista en mano se le vio recorrer el Mercado Periférico La Candelaria para contrastar precios de los proveedores. La suma en su libreta era clara: Una hallaca cuesta 17 mil 500 bolívares.

Eso es el equivalente a tres días de salario mínimo y lo correspondiente solo a ingredientes. En su pequeño cuaderno de anotaciones también tenía un cuadro con los precios de diciembre de 2016, cuando una hallaca costaba 595 bolívares y tuvo que invertir 595 mil por mil unidades.

Esta vez trata de conseguir los 17 millones 500 mil que necesita para cumplir con sus clientes habituales.

Eso significa un aumento de 2841% en 12 meses que pocos bolsillos carabobeños pueden soportar. Isabel Arroyo se sorprendía cada vez que le decían un precio. Pero ella se niega a no cumplir con la tradición este año. “Haré unos bollitos para decir que comimos algo”. Sus cálculos indican que gastará el triple que en 2016.

Nicolás Ortiz acompañó a su esposa a hacer las compras. Entre los dos pagaron lo necesario solo para 20 hallacas. “Gastamos más de 300 mil bolívares”. El año pasado gastaron un poco menos y pudieron hacer las 100 unidades que acostumbraban para compartir con toda la familia.

Esta situación no solo ha afectado a los consumidores. Comerciantes del ramo han decidido no vender los ingredientes por los altos precios. Es el caso de Franklin Ascanio, quien luego de más de 20 años con su local en La Candelaria, por primera vez no tiene para su clientela aceitunas, alcaparras ni pasas. “Es imposible sostener el negocio de esa manera”.

El año pasado un kilo de hojas costaba 700 bolívares y en esta oportunidad se cotiza en cuatro mil; la harina de maíz en el mercado informal pasó de cuatro mil a 45 mil; las aceitunas de cinco mil 700 a 500 mil; las alcaparras de dos mil 200 a 120 mil; las pasitas de tres mil 900 a 500 mil; la carne de res de seis mil 800 a 80 mil bolívares; y el pollo de tres mil 900 a 35 mil.

Al problema causado por los precios, se suma la escasez. Desde hace tres semanas las neveras exhibidoras de los comercios de Carabobo lucen vacías. Los proveedores no despachan nada como consecuencia de la regulación de precios y fiscalizaciones de entes del Gobierno.

Fuente EP Mundo Caraota Digital