Lo que Roy Chaderton habló con Vladimir Villegas sobre los gringos

El exembajador ante la ONU, Roy Chaderton Matos, criticó este martes la actitud de presidentes y líderes opositores que “mueven la colita al ver acercarse un musiú”. Así lo dijo en Vladimir a la 1 cuando se refería a las declaraciones del presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski.

“La conspiración contra la revolución bolivariana es… fuerte y está extendida, no por todo el mundo, pero en buena parte del mundo occidental. No les conviene que haya gobiernos progresistas donde el tema de la justicia social en democracia pueda contagiar a otras poblaciones, y ya lo estás viendo en los noticieros, con toda la sordina que le pueden poner. Ayer estaba viendo una manifestación de despedida de nuestro embajador en Perú. Nunca salió acá. Una multitud despidiéndolo. En el Perú. Y del Perú lo que nos llega es la figura del polaco Kuczynski – lo menos parecido a un Inca”.

“Bueno”, le respondió Villegas. “Es un ciudadano peruano. Yo soy Poljak. Villegas Poljak”.

“Y yo soy Chaderton”, agregó el exembajador. “Pero yo soy de aquí como tú eres de acá”.

“Y él es peruano de allá”, lo interrumpió.

“Tengo mis dudas. Ha pasado buena parte del tiempo en el exterior. Es un hombre de los organismos internacionales y puede que le guste mucho Chabuca Granda (cantante y compositora peruana) y le guste la cultura precolombina pero políticamente es un hombre que responde a otros intereses y él forma parte de la conspiración. Tan es así que nos comparó a los latinoamericanos con un perrito, no faldero, sino alfombrero. Moviendo la colita al ver acercarse un musiú. Hay quienes se hacen pipí de la emoción cuando ven a un gringo”.

Y dejó pasar unos dos segundos antes de agregar, dirigiéndose a Villegas: “Se te van a venir muchos nombres a la cabeza, pero no hace falta que los digas”.

“Cualquiera pudiera decir que hay otros que se hacen cuando ven a un cubano”, le respondió. “O a un ruso. A un chino. ¿No hay pitirusos? ¿O pitichinos?”.

“No creo”, dijo Chaderton. “Honestamente no creo. Hay gente que aprecia a los chinos. Y perdón. Yo tengo mucho aprecio por la población gringa. Los que sufren y los que no sufren. El problema mío, como el de muchos, es con el imperio. El imperio es una dictadura… y en cambio, los chinos no andan molestando a nadie. Y los rusos están tranquilos jugando la más sabia diplomacia que se está jugando en este siglo 21. Entonces no hay necesidad de ser pitiruso”.

Fuente EP Mundo Noticiero Digital