Los dos factores que llevarán la banca electrónica al colapso

Un colapso del sistema de banca electrónica podría ser inminente. Las dificultades en los puntos de ventas y las fallas en el mecanismo de transferencias lucen como la cuenta regresiva de una bomba de tiempo que podría estallar en cualquier momento.

El espiral hiperinflacionario en el que entró Venezuela, junto a la escasez de efectivo en el territorio nacional, podrían ser el detonante de este problema, de acuerdo con expertos consultados por la redacción de Caraota Investiga.

Y es que la diferencia entre la cantidad de circulante que se han puesto en las calles y el galopante auge de los precios al consumidor es abismal. “El incremento de las piezas (efectivo) en las calles ha sido de 11,4% hasta octubre, con una inflación acumulada de 825%, según lo estimado por la Asamblea Nacional”, resalta el economista y director de la firma Capital Market Finance, Jesús Casique.

Esta disparidad ha ocasionado que el nivel de transacciones ha incrementado por la escasez de efectivo. Sin embargo, el experto desestima que esto ocurra dado a que no existe ningún problema con el sistema bancario. Y en efecto, todo indica que es así.

Enfatiza que los puntos han venido colapsando porque requieren de reparación y repuesto “y son en su mayoría importados, pero de allí a que colapse el sistema es inviable”.

No son los bancos, sino las telecomunicaciones

Pero el problema que podría afectar a la banca venezolana no está en su infraestructura sino en el sistema de telecomunicaciones del país.

“La infraestructura bancaria está bien”, coincide con el economista el periodista experto en telecomunicaciones Frank Monroy. “El core, los servidores, están bien. Solo que están teniendo un problema que es que realizan siete veces más operaciones que el promedio normal, hasta hace poco”, añade.

De acuerdo con el especialista, el “problema básico” está en la conectividad y la cantidad de transacciones para la que fue diseñada inicialmente el sistema electrónico bancario y el número de operaciones que realiza en la actualidad.

Al haber siete veces mayor número de transacciones se necesita una infraestructura de datos mayor, muchos de los puntos de ventas venezolanos no están conectados por redes directas, que serían mucho más rápido, sino que están conectado por telefonía móvil. Esta última es como los modem dial-up de hace 20 años y se tardan mucho más en conectarse y traen estos problemas”, dice.

Por ello, explica, se han presentado las constantes fallas en los puntos de ventas a nivel nacional. “El grave problema es la conectividad, uno de ellos es el ‘time out’, que es el tiempo de respuesta del servidor o el tiempo de respuesta normal esperado de un servidor, cuando en el servidor no recibe la respuesta en el término que él espera él tumba la transacción, en lo que normalmente decimos que no pasó el punto”, detalla.

Tal ha sido la disyuntiva con este método de pago que ha llegado a generar un verdadero colapso en algunas ciudades del país. Un caso reciente se presentó en el turístico estado Vargas en donde parroquias como Catia La Mar y Maiquetía, las más transitadas de la región, presentaron una disminución importante en sus ventas e ingresos debido a la caída de estos sistemas, según el diario local La Verdad.

Allí, tal como ocurre en el resto del territorio nacional, la combinación entre el proceso hiperinflacionario y la poca cantidad de efectivo hizo mella en las conexiones de la banca pública y privada.

“La falta de efectivo en este momento hace que por ejemplo los bancos hayan diseñado sus aplicaciones móviles hasta 20 mil transacciones concurrentes, es decir 20 mil personas conectadas juntas, y en un sábado por ejemplo que es el día de menos conexión, y de pronto están teniendo entre 100 mil ó 120 mil, por lo que evidentemente colapsa”, indica Monroy.

De hecho, esta disyuntiva está por alcanzar al nuevo sistema de pago móvil interbancario o peer to peer (p2p) que se ha establecido en el país.

“En las transacciones peer to peer (p2p) Mercantil esperaba tener en un trimestre 50 mil transacciones y ahora están cerca de llegar al millón de operaciones y solo tienen mes y medio”, sostiene Monroy.

Expresa que estas transacciones, que son “un invento del Gobierno” con el que puso a “parir” a la banca debido a que generó que se tuviera que crear un lenguaje nuevo entre las entidades bancarias, ni siquiera han llegado a la segunda fase del proyecto y se pasaron por mucho las estimaciones.

“Que se haya alentado al comercio electrónico, que se hayan creado una criptomoneda, que tengan un monedero digital, todo eso en teoría es una maravilla; pero en la práctica todo eso es un peligro porque la falta de claridad que tiene el Gobierno, la hiperinflación y el rollo país hace que tengamos muy pocos billetes reales en la calle, por lo que necesitamos ese tipo de herramientas y al necesitarlas también necesitamos mayor conectividad”, subraya.

Esto, sostiene, porque a pesar del aumento en los precios de los datos, el uso de estos se ha disparado en 50% en los últimos dos meses dada a la actual situación inflacionaria que exige el uso de transacciones electrónicas.

Sin dinero no hay conexiones

Y es que este problema va directamente de la mano con la plataforma de conectividad del que ha sido catalogado como uno de los Internet mas lentos Sudamérica, según un informe de la empresa de medición de velocidad Ookla, reseñado por el portal de noticias BBC Mundo.

Otro estudio del Internet World Stats (IWS) revela que, mientras la conexión media mundial es 20 megabits por segundo (mbps) y en la Latinoamérica es de 5 mbps, en Venezuela es de apenas 1.7.

“Las redes 4G están muy bien pero las 3G no, porque están saturadas”, afirma el experto en tecnología. Alega que esto se debe a que la mayoría de los smartphones que circulan por Venezuela no levantan la primera red, debido a que los equipos que lo soportan son muy costosos y muy poca gente puede darse el lujo de tenerlos.

Mientras la conexión media mundial es 20 megabits por segundo (mbps) y en la Latinoamérica es de 5mbps, en Venezuela es de apenas 1.7

“El problema de la conectividad no es culpa de los operadores sino del rezago de tarifas y de la falta de divisas para tener la posibilidad de adecuar a la red que se necesita. En teoría las operadoras de telecomunicaciones están vendiendo tres veces más que hace unos meses en bolívares, pero en dólares obtienen mucho menos que hace tres meses” por la devaluación monetaria a la que se ha sometido la moneda nacional, recalca.

Tic-toc

Pese a que Monroy asegura que no se puede precisar una fecha en el que este colapso podría ocurrir, si infiere que esta situación es inminente en tanto continúe el auge de los precios en el país.

“Esto es una bomba de tiempo que se agudizará siempre que aumente la inflación, porque mientras los billetes valgan menos se necesitará más transacciones electrónicas. Por otro lado tenemos un mercado muy peculiar porque un poco más del 50% de los celulares en la calle son Smartphone, el sistema p2 a partir del 15 de diciembre se podrá hacer vía mensaje de texto lo que incluiría a los 28 millones de clientes de telefonía celular”, puntualiza.

Por lo que la inflación estimada en 1.133% para finales de año por el Fondo Monetario Internacional (FMI), y valorada sobre los 2.329% para 2018, hacen lucir inminente este colapso en el sistema de banca electrónica. Más aún si se considera que estas cifras, enfatiza Casique, reflejan que los costos en el país se han estado duplicando cada 100 días y que el alza en los costos del próximo año provocará que los precios se doblen cada 75 días.

Fuente EP Mundo Caraota Digital