Nueva denuncia del fiscal general pone en aprietos a Lula y Dilma

El fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, denunció este miércoles al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) y a su sucesora, la destituida Dilma Rousseff (2011-2016), por el delito de asociación ilícita.

También denunció a un grupo de altos miembros del Partido de los Trabajadores (PT, de Rousseff y Lula), entre los que destacan la senadora y presidenta del PT Gleisi Hoffmann, los exministros Antonio Palocci, Guido Mantega, Paulo Bernardo y el extesorero del partido Juan Vaccari Neto.

“Por lo menos desde mediados del 2002 hasta el 12 de mayo del 2016, los denunciados integraron y estructuraron una organización criminal que actuó durante el periodo en el que Lula y Dilma Rousseff sucesivamente ejercieron la Presidencia”, señaló Janot.

La denuncia se desprende de una investigación del Supremo Tribunal Federal de Brasil que indaga si el Partido de los Trabajadores formó una organización criminal para desviar dinero de Petrobras.

Según el fiscal, todos son sospechosos de “promover, constituir, financiar o integrar, personalmente o por terceras personas, organización criminal”, cuya pena en Brasil es de tres a ocho años de prisión más una multa económica.

El valor de las coimas recibidas por los miembros del PT ascendería a 1.485 billones de reales brasileños (unos 476 billones de dólares), según consignó el diario O Globo.

Lula fue el gran idealizador de la organización criminal, en la medida en que negoció directamente con empresas privadas la recepción de valores para viabilizar su campaña electoral a la Presidencia en el 2002, mediante el compromiso de usar el aparato público de ser elegido, en favor de los intereses privados de este grupo de empresarios”, indicó Janot.

Lula da Silva enfrenta seis procesos por obstrucción a la Justicia, corrupción y lavado de dinero, todos vinculados a los desvíos en Petrobras

El mandatario más carismático en la historia de Brasil, lidera todos los sondeos de opinión de cara a las presidenciales del próximo año, pero puede ser inhabilitado como candidato en caso de que un tribunal de segunda instancia confirme la condena a nueve años y medio de cárcel por corrupción que le fue impuesta por el juez que investiga el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera estatal.

Además, Janot sostiene en la denuncia que el PT es “parte de una organización criminal única”, que congrega a varios partidos, incluido el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el presidente Michel Temer.

El magistrado Luiz Edson Fachin, encargado del caso Petrobras en el Supremo, notificará a los acusados para que presenten una respuesta y llevará el caso a la segunda sala del máximo órgano judicial de Brasil, que decidirá si imputa o no a los políticos.

Fuente EP Mundo El Comercio