Operación Dragón le cae con todo al fraude de los productos chinos

La Agencia Tributaria está llevando a cabo a lo largo del día de hoy una gran operación contra el fraude y la economía sumergida relacionada con los productos procedentes de China. En concreto, Hacienda está registrando un total de 61 naves repartidas en 11 Comunidades Autónomas, y con la operación trata de frenar las actividades ilegales de importadores, distribuidores y vendedores de productos chinos. Es una actuación a escala nacional en la que toman parte 370 funcionarios.

La intervención se centra sobre empresas que han declarado un margen de beneficios hasta 20 veces menor que el real, y que se enmarca en el especial seguimiento que la Agencia Tributaria está llevando sobre este tipo de comercios y distribuidores de producto asiáticos.

De hecho, en su Plan Anual de Control Tributario y Aduanero para 2017, Hacienda señaló explícitamente que se centraría en la “comprobación e investigación combinadas de las importaciones de productos de consumo, textiles y otros con origen asiático”.

Las investigaciones previas de los antecedentes de esta intervención han servido para comprobar que el 70% de todas las ventas y compras eran en B, proporción prácticamente coincidente con la del uso en efectivo. Este hecho no ha pasado inadvertido para la Agencia Tributaria, que ha podido constatar un intenso movimiento de efectivo entre diferentes cuentas bancarias.

Denominadas como cuentas pateras, éstas servían para que diversos empresarios enviaran remesas de efectivo tanto a sus proveedores en China como a otras cuentas de los propios empresarios en su país de origen, según informa Europa Press.

Además, el margen de explotación declarado apenas alcanzaba el 1,7%, cuando las investigaciones han determinado que el margen real en la actividad de importación y distribución de este tipo de productos ronda el 40%. Esto permitía a muchas de estas empresas ampliar el negocio además de realizar operaciones millonarias a la vez que declaraban pérdidas de manera sistemática.

La ya conocida como operación Dragón se ha iniciado con la actuación de la Inspección Tributaria que se ha trasladado a las sedes de empresas y naves industriales de diferentes localizaciones como Cobo Calleja en Fuenlabrada (Madrid), El Carrús en Elche (Alicante) y Badalona Sud en Barcelona, con el objetivo de acceder directamente a la documentación e información contable y auxiliar real, incluidos los sistemas electrónicos de procesamiento de la información y en los que las investigaciones apuntan que se distribuye más del 50% de todas las mercancías procedentes de China que entran en España. Al tratarse de actuaciones administrativas, no implican detenciones.

Con esta actuación, la Agencia Tributaria da continuidad a otras operaciones que ya realizó en el pasado sobre vendedores y distribuidores de productos chinos.

Las últimas fueron en diciembre del año pasado y en noviembre de 2014, siendo esta segunda de especial relevancia ya que se trataba de una trama que había realizado más de 15.000 importaciones irregulares e incurrido en un fraude de unos 100 millones de euros.

Fuente EP Mundo El Mundo