Padre e hija sufren una terrible muerte y los hallan abrazados

Una vela antimosquitos, un mantel de plástico y una viga de madera provocaron el incendio que se desató el pasado domingo en una vivienda de El Palmar (Cádiz). Las llamas crearon una barrera mortal que acabó con la vida de dos hombres, Luis González Cornejo y José Corrientes Humanes, y de la hija de éste, una niña de cinco años llamada Julia a la que su padre intentó salvar, pereciendo en el intento. Los servicios de rescate encontraron a ambos abrazados.

El suceso se produjo la víspera del cumpleaños de la pequeña. Se lo contó la propia Julia el mismo día a un vecino de esta pedanía de Vejer de la Frontera: el 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, iba a cumplir cinco años. Y se lo dijo enseñándole “sus cinco dedos, con la manita abierta”.

Luis González, amigo de la familia, había ido hasta allí para celebrarlo.

En la vivienda también estaban Carmen Navarro, la madre, y su otro hijo, Jaime, de nueve años, que, al cierre de esta edición, luchaban por su vida en el hospital.

Por un revés del destino, una vela antimosquitos impidió que Julia pudiera soplar las suyas horas más tarde. Estaba colocada sobre la mesa del porche, encima de un mantel de papel, en una vivienda prefabricada con porche de madera y techo de plástico. La familia se fue a dormir y la vela se quedó encendida.

La llama prendió el mantel; el mantel, la mesa, y la mesa, una de las columnas de madera del porche. Pronto el fuego lamió el techo de madera y plástico. La familia despertó por el olor y el humo e intentó salir al exterior. Pero las llamas estaban en la misma puerta y, al abrirla, el humo entró en la casa.

Los vecinos pronto oyeron los gritos que pedían auxilio. El 112 recibió varios avisos en torno a las 1.20 horas. El porche estaba ardiendo en su totalidad, al igual que los pastos secos de la entrada. No podían salir de la vivienda sin verse afectados por el fuego, que fue lo que les ocurrió a Carmen, a Luis y al pequeño Jaime, que saltó por una ventana.

El padre fue a por la niña a la habitación. También intentó escapar por una ventana, pero le fue imposible debido a la falta de oxígeno y a la inhalación de humo. Los que participaron en el rescate los hallaron abrazados.

Él, ya sin vida. A Julia lograron activarle el pulso y fue trasladada al hospital, donde falleció, el mismo día de su cumpleaños, a mediodía. Horas más tarde tampoco superaba sus heridas el amigo de la familia, Luis González. Ingresado en estado crítico y con quemaduras de tercer grado en el 80% de su cuerpo, los vecinos recuerdan que le oyeron gritar “José, amigo mío”, cuando, estando ya fuera para ser evacuado al hospital, se dio cuenta de que éste había muerto.

La madre, Carmen, está ingresada con pronóstico muy grave con quemaduras de tercer grado en el 90% de su cuerpo. El que mejor pronóstico tiene es el niño, que presenta quemaduras en el 65% de su cuerpo, sobre todo en la espalda, al escapar por la ventana.

La madre de la niña se encuentra grave en el hospital

Se da la circunstancia de que la madre es operadora del 112, el mismo servicio de emergencias que coordinó el dispositivo de acción, rescate y evacuación de toda su familia. Natural de Jerez de la Frontera y, por circunstancias laborales, residiendo en La Algaba (Sevilla), el mes de vacaciones lo pasaba entero en El Palmar junto con su marido y sus dos niños.

El padre, José Corrientes Humanes, de 41 años, era trabajador de Airbus, la planta que la multinacional aeronáutica tiene en el Polígono de San Pablo Sur, en Sevilla, dedicada a la construcción de aeronaves militares. Se desplazaba diariamente desde La Algaba hasta Airbus, a unos 22 kilómetros.

También en Airbus trabajaba Luis González, el amigo de la familia que pernoctaba con ellos el fin de semana en la vivienda. Además de compañeros de trabajo, eran muy amigos y miembros del club ciclista Los Guzmanes de la localidad sevillana en la que vivían. La afición por el ciclismo de José Corrientes era tal que no sólo participaba de manera habitual en rutas en bicicleta, sino que era miembro fundador de este club.

La familia Corrientes Navarro era muy querida en El Palmar, lugar donde veraneaban desde hacía 20 años en una parcela rústica con una casita prefabricada, ya que la construcción en ese lugar es ilegal. Eran serviciales y extrovertidos.

El siniestro ocurrió el día de cumpleaños de la pequeña

Vejer de la Frontera y La Algaba comparten desde el domingo el dolor por el trágico suceso acaecido en la pedanía vejeriega. En Vejer se han decretado tres días de luto oficial, al igual que en La Algaba, que además ha suspendido todos los festejos que se celebraban estos días en señal de duelo.

En ambas localidades se convocaron minutos de silencio en homenaje a una familia “ejemplar”, según el alcalde. Ejemplar también por la decisión que han tomado: las hermanas de la madre decidieron donar los órganos de la pequeña Julia, “por lo que la niña está salvando vidas”.

Padre e hija serán despedidos hoy en el tanatorio de San Pablo y recibirán posteriormente sepultura en el cementerio de San Fernando, en Sevilla. Por su parte, Luis González Cornejo será también despedido en el tanatorio de San Jerónimo.

Fuente EP Mundo El Mundo