PNB asesina a taxista desarmado durante operativo

Un operativo policial a cargo de funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana sorprendió a los habitantes del sector El Cañao, en la parte alta del barrio San Antonio en El Cementerio, el martes 26. El motivo: apresar a presuntos delincuentes integrantes de la banda a cuyo cabecilla se le conoce solo con el alias del Guácharo.

Una comisión de más de 10 policías que cubrían sus rostros y portaban armas largas implementó un toque de queda en el sector por el que nadie salía ni entraba a la zona, pero la información no le llegó a Eduard Alejandro Tovar Tovar, un taxista que para el momento de los hechos se disponía a reclamar un caucho de su vehículo con el que trabajaba diariamente con clientes fijos.

“Era un caucho que le había robado un malandrito de la zona y Eduardo quiso reclamarlo. En la mañana estuvo en el banco retirando un dinero con el que compraría medicinas para su hija. El efectivo, su teléfono y la cartera eran sus únicas armas”, relató José Gregorio Hernández Tovar, tío de la víctima.

Mientras esperaba por la entrega del cadáver en las afueras de la medicatura forense de Bello Monte, Hernández Tovar relató que Eduard Alejandro fue abordado por unos funcionarios que le dieron la voz de alto cuando subía las escaleras, “levantó sus manos, como quien no tiene nada, y lo llevaron a un callejón donde lo revisaron y lo despojaron de todas sus pertenencias. Vecinos que lo conocían gritaban por la ventana que no lo maltrataran y los policías disparaban al aire para ahuyentar a los testigos”, dijo Hernández Tovar.

Los policías golpearon al taxista el rostro hasta desfigurarlo, hasta perdió los incisivos

Minutos después se escuchó un disparo. “Clamó por su vida; decía que solo iba a reclamar su caucho, luego lo acribillaron y los policías lanzaron tres granadas que detonaron escaleras abajo”, agregó Tovar.

La zona fue acordonada, mientras que Tovar Tovar se desangraba hasta morir. Su cuerpo estuvo expuesto durante 12 horas. “A mi sobrino lo reseñaron como delincuente. Le colocaron el apodo del Guácharo; ni siquiera escribieron su nombre en el informe policial, porque no se molestaron en averiguar quién realmente era”, dijo Tovar.

Fuente EP Mundo El Nacional