Polémica decisión en Washington sobre el porte de armas

La Cámara de Representantes de Estados Unidos votará este miércoles un proyecto de ley que permitiría a quienes tienen permisos locales para portar armas desplazarse con ellas a todos los estados del país.

La iniciativa, convertida en prioridad de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el primer grupo de presión en favor de las armas, se inspira en las normas sobre las licencias de conducir: cualquiera que sea el estado en el que se obtuvo, es válida para conducir en todo el territorio.

Esta idea, calificada de “increíblemente estúpida” por el diario Los Angeles Times y denunciada por las asociaciones que luchan contra la violencia por armas de fuego, concierne a las autorizaciones de porte de armas disimuladas bajo la ropa, en el maletero o la guantera de un automóvil.

Actualmente todos los estados y la capital federal prevén esta posibilidad. En 12 estados es tácita, pero en 28 depende de la presentación obligatoria de un permiso más o menos fácil de obtener. En California y Nueva York, por ejemplo, es muy difícil pues se exige que el candidato exponga una “buena razón” que justifique su necesidad de desplazarse armado.

Si se aprueba, la ley “permitirá a innumerables autores de violencia conyugal y acoso desplazarse armados por todo el país”, advirtió esta semana Everytown for Gun Safety, una organización que se opone a la proliferación de armas en Estados Unidos.

Una gran manifestación estaba prevista para este miércoles frente al Capitolio, de la que participarán entre otros familiares de víctimas de grandes matanzas, como la de la escuela primaria de Sandy Hook (20 niños muertos), la iglesia de Charleston (nueve feligreses negros muertos), del cine Aurora (12 muertos) y de San Bernardino (14 muertos).

La amplia mayoría republicana que controla el Congreso apoya el proyecto de ley. Han agregado al texto una disposición que mejora los controles de antecedentes judiciales y psiquiátricos de todos los compradores de armas, una manera de convencer a algunos de sus rivales demócratas, que desde hace tiempo exigen una medida de “sentido común”.

Si el proyecto es aprobado por la Cámara de Representantes, aún deberá pasar por el Senado, donde su suerte, sin embargo, no está garantizada.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald