Policía de Miami está enredada por caso de la muerte de un niño

Ni pistas ni testigos tiene la policía de la Ciudad de Miami en el estremecedor caso que fue noticia internacional de un niño de 10 años que falleció en junio pasado, por lo que se cree fue una sobredosis de Fentanyl, convirtiéndose en una de las víctimas más joven de la epidemia de opiáceos que padece el estado de Florida.

Por eso el jefe de la Policía de Miami, Rodolfo Lanes, instó el jueves a las personas a ponerse en contacto con las autoridades si observaron algo o vieron al menor Alton Banks el 23 de junio, entre las 5:00 pm y las 6:00 pm en el área de Gibson Park, entre las 12 calle y la 13 calle.

Ese día Banks fue una piscina y al regresar a su casa comenzó a vomitar, luego se desmayó y falleció

“El 23 de junio de 2017 nuestro Departamento de Bomberos entró en contacto con un niño de 10 años, Alton Banks. En la noche fue declarado difunto. Estamos pidiéndole al público información, tratando de averiguar dónde estaba Alton Banks el día 23 de de junio, entre las cinco y las seis de la tarde. Estamos buscando en el área de Gibson Park, entre las 12 calle y la 13 calle. Si alguien estaba en esa área y vio a Alton Banks, nos hace falta información en torno a quién tuvo contacto con el niño”, dijo en una rueda de prensa Llanes.

Según los investigadores, no hay evidencias de que el menor entrase en contacto con la sustancia en su casa. Creen que pudo estar expuesto a ella en la piscina o al regresar a su residencia, en Overtown, una zona con serios problemas con los opiáceos.

El suceso hizo que las autoridades ampliaran la audiencia objetivo de sus campañas preventivas. “En septiembre de 2016 empezamos una campaña para informar al público sobre los peligros del Fentanyl. Ahora estamos expandiendo la demográfica de esa información a nuestros niños. Es importante que el público sepa los peligros de esta droga”, declaró Llanes.

La policía de Miami ha documentado 177 casos de muerte debido a opiáceos desde enero de 2016, de las cuales 37 corresponden a lo que va de 2017, según cifras divulgadas el jueves por el Departamento de la Policía de esta ciudad.

De acuerdo con esos datos, en los últimos seis meses se han efectuado 62 arrestos, incluyendo los de 31 personas que han reincidido en hechos vinculados con el consumo de opiáceos; además, se han presentado cinco acusaciones federales y diez personas han sido condenadas a prisión.

Por su parte, Eloy García, jefe del Departamento de Bomberos y Rescate de Miami, dijo que en lo que va de 2017, el cuerpo de bomberos de Miami ha respondido a 665 llamados por el uso de narcóticos. El mes con mayor índice fue el pasado febrero, con 146 casos, y el de menor incidencia, junio con 70. Los bomberos reiteraron su compromiso con la lucha contra este flagelo.

“En el Departamento de Bomberos y Rescate vamos a seguir respondiendo rápido a estas sobredosis, y trabajaremos con el Departamento de Policía de la Ciudad de Miami para hacer la campaña de educación para poder parar esta epidemia”, señaló García.

El comisionado de la ciudad de Miami, Francis Suárez, indicó que la urbe continuará respaldando la lucha contra el consumo de opiáceos emprendida por los policías y los rescatistas. “Es un día muy triste para la ciudad y nosotros cuando un niño tan joven es víctima de una droga tan fuerte y tan destructiva”.

“La comisión de la Ciudad de Miami y yo entendemos que esta crisis por esta droga que ha afectado a tantas personas en nuestra comunidad en todos los diferentes vecindarios de la ciudad de Miami. Queremos asegurar que podemos responsabilizar a las compañías que están produciendo estas drogas y que están contaminando a nuestros ciudadanos a nuestras familias con esta epidemia”, indicó el comisionado.

Suárez informó que la ciudad destinó recursos para el desarrollo de una aplicación para teléfonos inteligentes, “para anónimamente darnos información sobre quién está vendiendo estas drogas en nuestra comunidad”.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald