Por qué Felipe fue investido como príncipe en su momento y Leonor no

Hoy hace 40 años, el Heredero de la Corona, Don Felipe, protagonizó una ceremonia que no tenía precedentes históricos, pero que, en aquel momento, recién restaurada la Monarquía, tenía un gran simbolismo histórico, dinástico y político. Los Reyes llevaron a su hijo, que entonces tenía nueve años, a la basílica de Covadonga, en Asturias, y el niño recibió la Cruz de Príncipe de Asturias. «Esta es también tu cruz. Tu cruz de Rey», le dijo Don Juan Carlos.

De esta forma, la Monarquía restaurada hacía visible la recuperación de una antigua tradición que había quedado interrumpida durante el franquismo, cuando Don Juan Carlos tuvo que dejar de utilizar el título de Príncipe de Asturias porque su uso hubiera obligado a Franco a admitir que Don Juan de Borbón era Rey.

Tan antigua era esta tradición que los Herederos del Trono de Castilla y del Reino de España utilizaban desde 1388 el título de Príncipe de Asturias.

Incluso, durante una época, se celebraron ceremonias en las que los Herederos de la Corona juraban como Príncipes de Asturias. La última en hacerlo fue Isabel II, que juró en la iglesia de San Jerónimo.

Cuando se suprimieron estas ceremonias de jura, los Herederos de la Corona asumían el título de Príncipes de Asturias de forma automática, en el momento de su nacimiento o en el que se produjera el relevo en la Corona, aunque se mantuvo un sencillo ceremonial. El Principado de Asturias enviaba a sus delegados al Palacio Real para que reconocieran al nuevo Príncipe y le entregaran una insignia con la Cruz de la Victoria.

Sin embargo, cuando Don Juan Carlos fue proclamado Rey, y Don Felipe se convirtió en el Heredero de la Corona, esta ceremonia no se celebró y fue durante un viaje oficial de los Reyes a Asturias cuando el presidente de la Diputación, Juan Luis de la Vallina, pidió a Don Juan Carlos que el Heredero recuperara este título y que se realizara una ceremonia en Covadonga para su entrega simbólica. El Rey aceptó y el 21 de enero de 1977 publicó un Real Decreto que reconocía a Don Felipe como Príncipe de Asturias, de Viana y de Gerona, así como los demás títulos que le correspondían. Nueve meses después, llevó a Asturias a su hijo para que protagonizara la ceremonia, que no tenía precedentes en la historia.

El caso de Leonor

Las circunstancias en las que nació la Infanta Leonor eran completamente distintas, pues ya estaba vigente desde hacía 26 años la Constitución, y ésta establece en su artículo 57.2 que “el Príncipe heredero, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España”. Leonor es, por tanto, Princesa de Asturias desde el 19 de junio de 2014, día en el que su padre fue proclamado Rey de España.

No obstante, aunque Leonor ya sea Princesa de Asturias y no esté a la espera de ninguna ceremonia en la basílica de Covadonga, sí existe un lazo histórico y afectivo de la Familia Real con esta Virgen, y varios Reyes y Príncipes han acudido a lo largo de la historia a rezar a la Santina. Casualmente, en 2018 se celebra en Asturias un triple aniversario: 1.300 años de la batalla de Covadonga, cien años de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga y el centenario también del Parque Nacional de los Picos de Europa. Y qué mejor ocasión para el primer viaje de la Princesa de Asturias a su Principado.

Fuente EP Mundo ABC