Por qué María José Campanario fue a parar al psiquiátrico

La actriz María José Campanario, esposa de Jesulín de Ubrique, permanece ingresada, desde el pasado lunes, en el centro psiquiátrico malagueño ‘el Seranil’.

Uno de últimos en hablar con ella, antes de que decidiera internarse en esta clínica privada en la que los tratamientos oscilan de los 2.500 a los 3.000 euros al mes, fue el periodista de Sálvame Jesús Manuel, aseguraba que la encontró “totalmente destrozada“.

A la odontóloga se le habrían juntado varios frentes en poco tiempo y la única y reciente alegría habría sido su provisional victoria judicial contra María Patiño, que recurrirá la sentencia que le obliga a pagar 50.000 euros a María José por difamación.

Al diagnóstico de fibromialgia que ‘la Campa’ padece desde hace años, y que le ha llevado a pasar por el hospital en varias ocasiones durante los últimos meses, se habría unido una nueva enfermedad, lupus, que provoca trastornos del sueño, ansiedad y depresión.

La mujer del torero, como desvelaban en el programa de las tardes de Telecinco, llegó a la clínica prácticamente sin moverse y sin apenas articular palabra.

“Necesita descansar y esa es ahora su prioridad para que se recupere”, cuenta su familia. Mila Ximénez añadía que “tienen que ajustarle la medicación”.

Los que se seguimos a Campanario en redes sociales nos olíamos que algo no iba bien desde hace tiempo. Acostumbrada a pasar de polémicas y conflictos, había convertido su Instagram en una plataforma de defensa y ataque contra todos esos haters a los que ella normalmente suele ignorar.

La mujer de Jesulín cerraba recientemente su cuenta en la que, durante su última etapa compartía con mucha frecuencia fotos y actualizaciones sobre su enfermedad, y lo hacía tras arremeter duramente contra un usuario al que acusaba de hacer buying a Andrea Janeiro: “la última persona que ha dudado de que esta cuenta sea mía, es una persona que se dedica a insultar a la hermana de mis hijos, le doy tiempo a rectificar antes de poner una demanda contra ella”.

En otro de sus últimos post entraba en batalla con los que la llamaban fea, y tras contar que llevaba varios días sin dormir, entraba en una guerra de insultos tildando de ‘gilipollas’ o de ‘vieja de visillo’ a los que la criticaban.

También se enfrentó a la presentadora Carlota Corredera, diciéndole que no entendía que la siguiera si luego la ponía a parir. La periodista le contestaba que no creía que de sus 30.000 seguidores “todos fuesen sus amigos”, que muchos la siguen para informarse de qué hace, por interés mediático.

Ante este desgaste a María José le podía la presión y se despedía, “cierro temporalmente la cuenta por problemas de salud. Necesito descansar en esta crísis pero volveré, de ¿acuerdo?”.

En otro de sus últimos capítulos antes de su ingreso anunció que se iba a volver a casar con Jesulín, con motivo de su 15 aniversario, quizá para buscar motivación entre tanta mala racha y paliar la frustración al ver que después de haber obtenido el título de odontóloga no podía ejercer como profesional por sus problemas de salud.

Se prevé que durante el próximo mes permanezca aislada y tan solo reciba una visita a la semana, de momento, ha sido su marido el que ha ido a verla.

En su última entrevista en ¡Hola!, Se apoyaba en el ‘optimismo’ que necesita recuperar para salir adelante. “He llorado mucho, he estado muy hundida, he llegado a no poder levantarme de la cama, a sentirme inútil, a no poder soportar el dolor… pero lucho cada día y sonrío con optimismo para que esta enfermedad no pueda con mi vida”.

Fuente EP Mundo 20 Minutos