Qué deben hacer los clientes del Banco Popular tras su abrupta venta

El supervisor europeo ha decidido zanjar la crisis del Popular y evitar su caída mediante un rescate privado. Banco Santander absorberá el Popular a un precio de un euro, mientras se aplican pérdidas a los actuales accionistas y bonistas del sexto banco del país, los grandes perdedores de esta operación, que busca evitar el uso de ayudas públicas y garantizar el dinero de los depositantes. La operación implica que, una vez absorbido, los actuales clientes del Popular pasen a ser usuarios del Santander.

Cuentas corrientes y depósitos

A pesar de las tensiones de liquidez que venía sufriendo el Popular, y que se agudizaron en la última semana, los particulares con cuentas y depósitos pueden estar totalmente tranquilos y no existe motivo para que acudan a retirar su dinero de la entidad. El primer motivo para ello es que la entidad, incluso antes de su absorción por el Santander, cumplía con los requisitos regulatorios de liquidez, al tener una ratio de cobertura del 146%, según datos del grupo a cierre del pasado marzo.

Una vez se aborde la fusión será la entidad presidida por Ana Botín la que asuma esas cuentas y depósitos. Por tanto, lo único que cambiará es la entidad que gestiona sus ahorros.

La intervención por parte del BCE y la consiguiente activación del nuevo mecanismo de rescate, que impone pérdidas a accionistas y otros acreedores antes de recurrir a las ayudas públicas, tampoco implica que los depositantes particulares vayan a perder sus ahorros.

Ni siquiera los clientes empresariales con depósitos superiores a los 100.000 euros, típicos en la base de clientes del Popular, tienen motivo para la preocupación, pues el rescate privado (“bail in”) se ha limitado a aplicar quitas a accionistas y bonistas.

Fondos de inversión

Ni los fondos de inversión ni los planes de pensiones están cubiertos por el FGD. Ahora bien, el dinero que los clientes del Popular tengan en estos productos está fuera del balance de la entidad, por lo tanto si el banco hubiera caído no se habrían visto arrastrados en ningún momento. Es más, a raíz del caso Banco Madrid se les ha dado más protección en caso de concurso de acreedores. Una vez se complete la operación pasarán también a estar bajo gestión del Santander.

La única vía por la que los fondos de inversión podrían sufrir pérdidas —o una caída de su valor— sería que el dinero estuviese invertido en acciones y deuda del propio Banco Popular. En caso de que estos activos sufran una depreciación, el valor liquidativo del fondo también se verá afectado.

Accionistas y bonistas

Los actuales accionistas del Popular verán reducido el valor de sus acciones antes de su venta al Santander a cero. Además, los bonos convertibles (“cocos”) y otra deuda emitida por la entidad también sufrirán pérdidas. Se trata por tanto del primer caso en que se aplican las nuevas reglas europeas de rescates sin ayudas públicas. Todos ellos perderán toda su inversión.

Hipotecas y otros créditos

Aquellos clientes que hayan financiado la compra de su vivienda u otros bienes con hipotecas y otros créditos concedidos por Banco Popular deben seguir pagando regularmente sus cuotas. Una vez que el banco se integre en el Santander, pasará a ser cliente suyo y esos préstamos se saldarán con esta entidad.

Por otro lado, y en caso de que el cliente mantenga alguna demanda contra el Popular por casos como el de las cláusulas suelo, esa demanda se mantendrá contra este banco; eso sí, el Banco Santander absorberá también esas responsabilidades.

Fuente EP Mundo ABC