Sangriento ataque suicida sorprende a la minoría chií

Al menos 29 personas murieron este miércoles y 63 resultaron heridas en un ataque suicida contra una mezquita de la minoría chií de la ciudad de Herat, en el oeste de Afganistán y cerca de la frontera con Irán, informó el portavoz de la Dirección de Salud Pública de la provincia de Herat, Rafiq Shirzai.

El saldo mortal podría aumentar ya que al menos una decena de heridos están en “estado crítico”, añadió la misma fuente.

Por su parte, el portavoz del gobernador de la provincia de Herat, Jailani Farha, indicó que todas las víctimas son civiles.

Según explicó, el ataque contra la mezquita tuvo lugar después del rezo de la tarde, cuando un gran número de personas aún se encontraban en el templo. Farha detalló que un atacante abrió fuego contra la gente que abandonaba la mezquita para posteriormente entrar en el templo, donde detonó los explosivos. Señaló que desconoce si fue uno o varios los terroristas que perpetraron la acción.

La explosión se produjo hacia las 20.00 hora local (15.30 GMT) en el interior de una mezquita perteneciente a la minoría chií cuando decenas de personas estaban rezando.

El portavoz de la policía local, Abdulhai Walizada, dijo que parecía haber más de un atacante, con un atacante suicida que detonó explosivos y otro que lanzó granadas a los fieles. Algunos medios locales informan que después del estallido inicial, un segundo atacante irrumpió en el centro de culto y empezó a disparar.

Hasta el momento nadie ha reivindicado el ataque. El pasado lunes, en Kabul, cuatro combatientes de Estado Islámico atacaron la embajada iraquí en un atentado que duró varias horas por los enfrentamientos entre los terroristas y las fuerzas de seguridad.

Estado Islámico (sunita) ha atacado repetidamente a la minoría chiíta principalmente hazara en el último año
Afganistán ha visto más de 1.700 muertes civiles en lo que va del año.

Los atentados contra la minoría religiosa chií son comunes en el país asiático, si bien no tanto como en Irak o Siria.

Los extremistas sunitas militantes de la rama local del Estado Islámico (EI) han atacado repetidamente a la minoría chiíta principalmente hazara en el último año. El anterior de ellos se produjo en junio durante el mes sagrado del ramadán, cuando un atentado suicida reivindicado por el grupo EI dejó seis muertos y ocho heridos en una mezquita chií de Kabul.

Afganistán vive un recrudecimiento de la violencia desde el final de la misión militar de la OTAN el 1 de enero de 2015, lo que ha hecho al Ejecutivo perder terreno ante los talibanes hasta controlar apenas un 57 % del país, según datos de Estados Unidos.

La misión de la ONU en Afganistán anunció en julio que el conflicto registró un nuevo récord de muertes de civiles, con 1.662 fallecidos en los primeros seis meses del año, un 2 % más que en 2016, incluido el aumento de decesos de niños y de mujeres en un 9 % y un 23 %, respectivamente.

Fuente EP Mundo La Vanguardia