Se pasó de pervertida con un menor y así terminó

El jovencito de 15 años indocumentado le dejó una gran impresión a Merice Pérez Colón, una empleada de 35 años del centro de emergencias de Homestead.

Tanta fue la impresión que Pérez Colón siguió en contacto con él mediante mensajes de Facebook después que el adolescente se estableció con familiares en Carolina del Sur.

Aunque muchos de los mensajes parecían intrascendentes, Pérez Colón también le envió algunos en que aparecía desnuda y masturbándose. Y le dijo que quería tener una fotografía del pene del muchacho. O que viniera a Miami para tener relaciones sexuales.

Tal descontrol sexual le costó a Pérez Colón una condena de 10 años de cárcel en una penitenciaría federal seguida de 50 años de libertad supervisada por intento de coerción y de seducción de un menor de edad. La sentencia se la impuso la jueza Kathleen Williams en la Corte de Distrito del Distrito Sur de la Florida.

Los mensajes de octubre de 2016, una vez descubiertos por un familiar del joven en Carolina del Sur, le costaron su trabajo a Pérez Colón en el refugio de Homestead.

Antes de los mensajes, sin embargo, Pérez Colón le envió videos pornográficos de ella. En un intercambio de mensajes que se presentaron en corte llegó a decirle:

“Quiero un video tuyo mientras te masturbas. Ya te he mandado varios míos”, una petición que el muchacho llevó a cabo.

Sin embargo, el jovencito no complació un deseo de Pérez Colón cuando le pidió que viniera a Miami para que acostara con ella.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald