Terrorífico hallazgo de un hotelero español en México

La última vez que se vio con vida a Manuel Teixeira fue el pasado 15 de diciembre, había ido a Guanajuato a cerrar un acuerdo comercial.

El vehículo de Manuel apareció varado el pasado domingo en el kilómetro 9 de la autopista León-Comanjilla. Al acercarse los policías observaron que salía sangre del maletero. Dentro encontraron el cuerpo de un varón «maniatado, con camisa a cuadros, sin pantalones y con un disparo en la cabeza». Este jueves, según ha desvelado la Fiscalía de Guanajuato, su hijo ha identificado el cuerpo como el de su padre.

Manuel nació hace 65 años en Ourense pero llevaba más de 40 residiendo en México, en concreto en la ciudad de Guadalajara, desde donde dirigía su negocio. Como tantos otros emigrantes españoles invirtió en hostelería, y con bastante éxito, ya que era dueño de varios hoteles en la región. Su trabajo le obligaba a viajar con frecuencia, aunque este último traslado le terminó costando la vida.

Dentro del maletero estaba el cuerpo de Manuel, «maniatado, con camisa a cuadros, sin pantalones y con un disparo en la cabeza

Según apuntaba en rueda de prensa Jesús Aguilera, director de Investigación de Unidades Especiales de Guanajuato, «Manuel comentó a su familia que iba a Guanajuato a reunirse con unos socios, esto ocurrió el 15 de diciembre, esta fue la última vez que le vieron con vida». De acuerdo con las declaraciones de los socios, esa reunión sí que se produjo pero después del encuentro no volvieron a ver a Manuel.

Con el paso de los días la familia Teixeira empezó a impacientarse porque Manuel no contestaba al teléfono, aunque no demasiado. Según ha asegurado el inspector Aguilera «habían pasado ya dos días sin que recibieran noticias suyas pero la familia sabía que Manuel acostumbraba a no contestar demasiado al teléfono cuando estaba de viaje». Todo cambió a partir del domingo 17 de diciembre, cuando la Fiscalía de Guanajuato encuentra el cuerpo en un vehículo, Mazda 6 de color blanco, abandonado en la autopista. Cerca del vehículo también apareció un sobre amarillo con manchas de sangre y un papel dentro que decía: «Repartido 800.000».

Enseguida se abre una carpeta de investigación por homicidio, algo que llega a oídos de uno de los empresarios que se reunió con Manuel, el cuál decide alertar a la familia del fallecido. El hijo de Manuel y su mujer se trasladaron entonces directamente al céntrico estado de Guanajuato donde pudieron confirmar la fatal noticia.

Habían pasado ya dos días sin que recibieran noticias suyas pero la familia sabía que Manuel acostumbraba a no contestar demasiado al teléfono cuando estaba de viaje

Todas las hipótesis continúan abiertas por el momento salvo la de robo ya que, según ha podido saber LA RAZÓN, dentro del maletero estaban también las pertenencias personales del fallecido. Los habitantes del poblado de Albarradones, el más cercano al lugar de los hechos, fueron los primeros en encontrar el vehículo pero no han podido aportar información sobre lo ocurrido. Nadie vio nada, lo que podría indicar, según la Fiscalía, que «el cuerpo habría sido abandonado en un lugar diferente al de su asesinato».

Hasta el mes de octubre, en Guanajuato se han abierto más de 1.000 carpetas de investigación por homicidio, un 38% más que el año 2016. Una drástica situación que el gobierno ha tratado de revertir con la aprobación de la polémica Ley de Seguridad Interior, la cual viene a legitimar la presencia militar en los lugares más conflictivos. No obstante, este 2017 va a terminar casi con total seguridad como uno de los años más violentos desde que se tienen registros en México. Hasta la fecha se contabilizan poco más de 24.000 asesinatos en todo el país, una sangría que no se vivía desde los peores años de la guerra contra el narco.

Fuente EP Mundo La Razón