Todo lo que le pasó por fingir que su dedo era una pistola

Un diálogo que recuerda una mala película de acción y un dedo en forma de pistola apuntándole a un policía todavía no se consideran acciones protegidas por la libertad de expresión.

Una jueza determinó que una ley de la Florida que se usó para arrestar a un hombre acusado de amenazar a una policía de Hialeah es absolutamente constitucional. La jueza dijo que la ley no viola el derecho a la libertad de expresión.

“Las amenazas reales que buscan dañar personas no están protegidas por la Primera Enmienda”, escribió a principios de mes en su orden la jueza de Miami-Dade María Ortiz.

Ortiz determinó en el caso en contra de Alex Romero, ex presidiario con un “305” tatuado en el párpado derecho que estaba acusado de amenazar a una policía de Hialeah fuera de servicio que recogía a su hija en una guardería. Según los fiscales, Romero le apuntó con un dedo como si fuera una pistola y le dijo: “Agente Hernández, ¡la tengo en la mira!”.

“Las amenazas reales que buscan dañar personas no están protegidas por la Primera Enmienda”

Scarlett Hernández había tenido en el pasado enfrentamientos con Romero, y dijo que la amenaza la hizo temer por su vida.

El lunes no se sabía si el abogado de oficio que se le asignó a Romero apelará la decisión.

Lo que la defensa argumenta es que la ley es demasiado amplia e infringe la libertad de expresión, protegida por la Constitución. Se trata de la batalla más reciente de un largo y complicado enfrentamiento legal en el condado en lo que respecta a los límites que tiene la libertad de expresión y lo que realmente constituye una “verdadera” amenaza.

Se trata de la batalla más reciente de un largo y complicado enfrentamiento legal en el condado

“Todo el que haya sido niño puede testificar que nunca nadie ha sido asesinado por apuntarle a nadie con los dedos como si fuera una pistola”, escribió Paul Nuñez, asistente del abogado de oficio en su petición para que se declare inconstitucional la ley.

Todo ello llevó a que se celebrara un audiencia especial a principios del presente mes, con cuatro jueces de Miami-Dade escuchando diversos argumentos legales. La fiscal de Miami-Dade Christine Zahralban dijo que los jurados debían ser quienes decidirán el caso.

“Se trata de sentido común”, dijo Zahralban. “Los jurados conocen enseguida cuando se trata de una amenaza”.

Los jueces de Miami-Dade (de izq. a der.): Robin Faber, María Ortiz, Andrea Ricker-Wolfson y Edward Newman.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald