Turull está libre y cuenta lo que le preguntaban los otros presos

Ha sido salir de prisión y arremangarse para formar parte de la campaña. Los exconsellers excarcelados este lunes Jordi Turull y Josep Rull, por parte de Junts per Catalunya, y de Carles Mundó por parte de ERC no han dejado pasar ni 24 horas desde que salieron de la cárcel para ponerse delante de un micrófono en un acto público y condenar la situación de anormalidad que a su juicio supone que haya habido encarcelaciones por el referéndum del 1-O y los hechos sucedidos en Catalunya alrededor de esa fecha, y que todavía las haya más de un mes después. Especialmente relevante ha sido el relato que han realizado Rull y Turull de su estancia en prisión juntos, en la misma celda, en todo este periodo.

Primero ha sido Josep Rull, exconseller de Territori, quien se ha extendido para explicar en primer lugar que están tristes por el hecho de que aún haya compañeros que siguen en la cárcel, por Junqueras, Forn y los Jordis, a quienes ha calificado de “gente pacífica e insobornable”. De hecho ha explicado que la despedida fue muy dura, muy chocante, pero ha garantizado que “no pararemos hasta que les veamos libres”.

“No han conseguido humillarnos” y “estamos más fuertes que nunca” a pesar de la dura estancia entre rejas

Posteriormente ha dado las “gracias infinitas por el calor, el cariño, el apoyo” recibido de tanta gente, “por habernos acariciado el alma con las miles de cartas”, ha dicho. Pero también ha reivindicado que “no han conseguido humillarnos” y “estamos más fuertes que nunca” a pesar de la dura estancia entre rejas.

Rull se ha extendido en los problemas que sufrió en los traslados de la Audiencia a prisión y de prisión a la Audiencia por el hecho de ser una persona que se marea con facilidad, y por el hecho de que en estos traslados hayan ido siempre con grilletes en las manos. A pesar de que “la actitud de policías y guardias civiles” fue de una “profesionalidad altísima”, el conseller se ha cuestionado sobre si realmente era necesario ir así.

Pese a haber recibido un trato correcto por parte del resto de presos y de funcionarios de la cárcel, Rull ha denunciado que a la llegada a Estremera, en el proceso de acogida, un funcionario le dijo “se os ha acabo la tontería” y “te vas a pasar tanto tiempo en la cárcel que te vas a aprender el auto de memoria”. Pero por lo demás, “nos hemos encontrado gente muy buena y gente muy mala”, tras lo cual ha enviado “recuerdos y abrazos a la gente que está allí” porque “hemos visto toneladas y toneladas de humanidad”.

Rull ha enviado “recuerdos y abrazos a la gente que está” en prisión porque “hemos visto toneladas y toneladas de humanidad”

El exconseller ha lamentado que “esto no es aceptable”, por lo que “nos conjuramos a que en esta Catalunya libre, nunca nadie pueda ser encarcelado por defender sus ideas”, ha prometido. “Lo conseguiremos porque es un movimiento cívico y pacífico”, ha dicho, pero para eso ha reclamado el voto por los independentistas:

“Los sacaremos si somos capaces de llenar las urnas de miles y miles de muestras de esperanza”, ha advertido.

Rull también ha mostrado su deseo de que Puigdemont vuelva como presidente legítimo y ha asegurado que “salimos sin ninguna chispa de rencor” ni de “resentimiento”, y en todo caso quieren transformarlo en “esperanza”, en una “actitud positiva y constructiva, optimista, extraordinaria”, que resulte “imparable”.

Lo que preguntaban los otros presos

Por su parte, Jordi Turull, exconseller de Presidència, ha coincidido con su compañero que “estamos tristes porque ayer fue un día muy emotivo”, tras lo cual ha desvelado la incomprensión del resto de presos a la hora de entender por qué los exconsellers estaban en prisión:

“Los presos nos preguntaban: ‘qué coño hacéis aquí’”, ha relatado, y de hecho “nos aplaudieron todos los presos del módulo 4 y nos abrazaron” cuando salieron de la cárcel. “Es que sois normales, nos decían”, ha seguido explicando.

“Oír a Rajoy decir que hemos vuelto a la normalidad” ha sido duro para ellos: “Nos mirábamos a la cara y, viendo que hay políticos exiliados, otros en prisión, gente cantando la Estaca en las calles… ¿Esta es la normalidad que defienden?”

Turull ha explicado que “allí hay gente condenada por delitos muy grandes” pero le resultó destacable el hecho de que “nos aplaudieron y nos abrazaron” cuando se enteraron de la excarcelación.

El exconsller también ha asegurado que no tiene quejas de los funcionarios de prisión y que en muchas ocasiones justificaban las decisiones con un “órdenes de arriba, nos decían”. De hecho, cuando se enteraron por la tele que iban a salir, pidieron “por clemencia” si les dejaban ver a Forn y Junqueras, a los que los funcionarios decían que si bien querían, no podían. Finalmente se vieron gracias a la visita de los abogados y pudieron abrazarse.

“La gente nos ha sacado a nosotros y nosotros seremos uno más”, ha dicho Turull, que se ha fijado como prioridad junto a Rull “hacer lo que haga falta”, porque “no entendemos cómo dos personas que han militado siempre en el pacifismo como los Jordis estén en prisión”. Como tampoco entienden lo mismo de Forn y de Junqueras.

Por el contrario, “oír tantos días a Rajoy decir que hemos vuelto a la normalidad” ha sido especialmente duro para ellos. “Nos mirábamos a la cara y, viendo que hay políticos exiliados, otros en prisión, gente cantando la Estaca en las calles... ¿Esta es la normalidad que defienden?”, se ha cuestionado. Por eso, a partir de ahora “el trabajo que tenemos es dejarnos la piel para que salgan” de la cárcel los que quedan “y para que Puigdemont vuelva a ser president” y “vuelva la normalidad”, ha dicho, porque “la normalidad es que haya un govern escogido por la gente”, ha zanjado.

Fuente EP Mundo La Vanguardia