Un fenómeno natural tiene muy preocupado a Kim Jong-un

Corea del Norte podría sufrir una grave escasez de alimentos tras su peor sequía en 15 años, advirtió la FAO, que aboga por un aumento del envío de alimentos a Pyongyang.

Las cosechas se han visto afectadas por la falta de lluvias, en un país donde la malnutrición está ya en aumento, señala la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un informe.

“Las lluvias que cayeron de abril a junio en las regiones agrícolas clave del país estaban muy por debajo de la media a largo plazo, lo que provocó graves perturbaciones en las actividades de las plantaciones y dañó los cultivos de la temporada principal”, explica la FAO.

Esto podría traducirse en “un fuerte deterioro de la seguridad alimentaria para una gran parte de la población”, declaró Vincent Martin, representante de la FAO en China y para Corea del Norte.

Es necesario intervenir desde ahora para ayudar a los agricultores afectados e impedir que los más vulnerables adopten estrategias de adaptación no deseables, como el hecho de reducir su ración alimentaria diaria”, añadió.

“Es vital que estos agricultores se beneficien desde ahora de una ayuda agrícola apropiada y especialmente de herramientas y de material de irrigación”, continuó.

“Se requerirá igualmente un aumento de las importaciones alimentarias (…) durante los tres próximos meses (…) con el fin de garantizar un aprovisionamiento alimentario adecuado para las personas más vulnerables, como los niños y las personas mayores”, añade la FAO.

Incluso en los años sin sequía, más del 40% de la población norcoreana sufre desnutrición, según la ONU.

Varios expertos atribuyen la escasez alimentaria a una mala gestión por parte del gobierno, y especialmente a la elección de dedicar una parte importante del presupuesto a los programas balísticos y nucleares.

Las entregas de alimentos internacionales, sobre todo estadounidenses y surcoreanas, disminuyeron fuertemente con la subida de las tensiones relacionadas a los programas militares prohibidos de Pyongyang.

Corea del Norte vivió a finales de los años 90 una hambruna que dejó varios cientos de miles de muertos

Un informe de la FAO sobre las “Necesidades y Prioridades” de Corea del Norte estimaba en 2016 que la producción agrícola se veía también afectada por la falta de tierras arables, la degradación de los suelos por su explotación intensiva, la escasez de semillas, pesticidas y abonos de calidad.

La FAO, que cuenta con una oficina permanente en Corea del Norte, estima que más de 50 mil hectáreas de tierras agrícolas han sufrido la sequía este año, especialmente los cultivos de arroz, de maíz, de patata y de soja.

“La producción relacionada con los cultivos de principios de la temporada de 2017 cayó más de un 30 por ciento en comparación con el año pasado, pasando de 450 mil toneladas a 310 mil toneladas”, advirtió la FAO.

Fuente EP Mundo El Comercio