¿Y ahora qué pasará con el dinero de los ahorristas del Banco Popular?

Banco Popular ha comenzado la semana de la misma manera que terminó la anterior: con un desplome en Bolsa que ese lunes ha alcanzado el -18,16%. Sus títulos siguen cayendo en picado y se cambian a 0,338 euros, lo que ha situado el valor de la compañía en 1.419 millones de euros. La entidad afronta días determinantes para su futuro y la reunión de hoy con responsables del Banco Central Europeo se perfila como una cita crucial para avanzar hacia una solución que garantice su viabilidad. Las dudas y rumores de los últimos días no han hecho sino alentar la incertidumbre de los clientes que tienen sus ahorros depositados en la compañía presidida por Emilio Saracho, por lo que la pregunta es inevitable: ¿está seguro el dinero?

“Confianza y calma” es el mensaje que repite Manuel Pardos, presidente de Adicae, la Asociación para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros. Si la entidad encuentra un comprador antes de que acabe el límite establecido por Bruselas, “lo lógico y lo ético es que ese comprador asuma los compromisos del Popular”, apunta. Si las autoridades europeas se viesen obligadas a intervenir, el Mecanismo Único de Resolución (MUR) marca detalladamente el proceso que habría que seguir para la reestructuración de la compañía.

¿Cuándo se considera que procede una intervención?

La primera condición es que la entidad sea inviable -Popular indicó la semana pasada que es solvente- o que vaya a serlo en un futuro próximo. La segunda, que medidas del sector privado sean incapaces de resolver esa falta de viabilidad. La tercera es que, por razones de estabilidad del sistema, la intervención sea preferible a una disolución.

¿Qué consecuencias tendría?

Hay distintos grados, pero en el de resolución ejecutiva, los administradores son relevados y la entidad escindida. Para los afectados, todo depende de la relación que se tenga con la entidad; es decir, depende de si es accionista, acreedor o depositante. Sólo éstos últimos tienen garantizado por ley y a través del Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros. Los depósitos garantizados tienen preferencia máxima en la jerarquía de acreedores y los pertenecientes a personas físicas y pequeñas empresas tienen “reconocida preferencia”.

¿Por qué esta jerarquía?

En el caso de una resolución se establecen instrumentos de recapitalización interna o bail in. Esto tiene un coste que la ley pretende que la entidad “internalice” en la mayor medida posible. Por este motivo, el esquema de absorción de pérdidas se centra en los accionistas y acreedores de la entidad si resulta inviable. Los depósitos son los últimos créditos de una entidad en verse afectados.

¿Qué ocurre entonces si tengo mis ahorros en Popular?

Los clientes que tengan cuentas corrientes y depósitos por valor de hasta 100.000 euros pueden estar tranquilos, ya que esa cantidad está completamente cubierta por el Fondo de Garantía de Depósitos, tanto si Banco Popular encuentra un comprador como si finalmente tiene que ser intervenido por Bruselas.

Este fondo es un organismo al que se adhieren las entidades bancarias y permite a los inversores recuperar su dinero en el caso de que alguna de esas entidades no pueda hacer frente a sus pagos y obligaciones.

Desde Adicae insisten en que “los ahorros en general, hasta 100.000 euros, están completamente garantizados en cualquiera de los casos”. No obstante, Pardos aconseja a los usuarios que acumulen una cifra superior de ahorros, que no los retengan en una única entidad, sino que los diversifiquen entre varias para reducir riesgos.

Los consejos y procedimientos son los mismos para las pequeñas y medianas empresas que forman parte de la red del Popular, que abarca un 17,7% cuota del mercado de las pymes en toda España.

¿Y los accionistas?

Ellos se encuentran entre los más perjudicados. De hecho, ya están sufriendo el hundimiento de la entidad en Bolsa, cuyas acciones se depreciaron más de un 38% la semana pasada; desde la última ampliación de capital, hace ahora un año, el valor ha caído más de un 63%.

Pero además, ellos serían los primeros en soportar las pérdidas, tal y como establece el artículo 4 de la Ley de recuperación y resolución de crédito y empresas de servicios de inversión.

Los siguientes en asumir pérdidas serían los titulares de los bonos convertibles contingentes (los llamados ‘cocos); después, la deuda subordinada, la preferente y la senior y por último los depósitos no cubiertos por el FGD, es decir, aquellos que superasen los 100.00 euros.

Créditos e hipotecas

Los clientes que tengan contratado algún tipo de crédito o hipoteca con Banco Popular, deberán seguir haciendo frente a sus obligaciones, bien con un hipotético nuevo comprador o bien con la entidad a la que los adjudicara el MUR en caso de rescate.

Si los usuarios han iniciado algún tipo de procedimiento judicial contra el banco por cuestiones como las cláusulas suelo o las preferentes, la responsabilidad recaería ahora sobre el nuevo propietario.

Fuente EP Mundo El Mundo