Aventura en la fabulosa Montaña de los 7 Colores

El ser humano como ser vivo y pensante con una consciencia de la realidad que le rodea necesita razonar, así como: degustar, expresar, oler, ver las maravillas que lo rodea, inclusive lo que puede sentir en su presencia. En especial, sitios como Vinicunca que invitan a desarrollar actividades para el beneficio mental, físico y cultural incluso emocional con intensidad y amplitud.

Pero, quien puede decirnos que es Vinicunca sin antes haber experimentado esa sensación de libertad, fascinación y enriquecimiento que nos puede producir este sitio conocido también como la Montaña de Siete Colores ubicada en un país ancestral como Perú, específicamente en la ciudad de Cusco donde indudablemente encontraremos impresiones jamás vistas para deleite de todos nuestros sentidos.

Decir, como puede ser nuestra experiencia en ella sin haberlo vivido es como querer decirle a otra persona que sabor tiene algo sin haberlo probado. Por ello, es necesario, aun cuando tengamos de primera mano material visual que nos permita apreciar tal belleza, trasladar nuestra humanidad y dejar que sean nuestros cinco sentidos quienes valoren el lugar en todo su esplendor.

La travesía promete un sin fin de sensaciones desde percibir en nuestros pulmones el aire 100% puro que allí se respira, ver con nuestros propios ojos la intensidad de cada uno de los colores de ese hermoso arcoíris expresado en una montaña, experimentar el cansancio de recorrer una distancia considerable pero justificadamente necesaria para deleitarnos del lugar y pasar allí un buen tiempo, es una aventura que jamás olvidaremos, quedará indudablemente grabada en la memoria de todo el que la visite.

Recomendaciones para viajar a la Montaña de Siete Colores

  • Preparar nuestra condición física y desarrollar resistencia a través de una rutina de ejercicios diarios un tiempo antes de la fecha prevista para el paseo, tour o aventura a la Montaña de Siete Colores.

  • Consultar previamente el médico de cabecera para saber cómo actuar ante los síntomas del Mal de Altura o conocido también como “Mal del páramo” que son: dolor de cabeza, mareos, insomnios, pérdida de apetito y pérdida de energía debido a que la montaña de los siete colores está a 5.200 metros de altura y no sufrir las consecuencias que produce la misma. De esa manera, tendremos una caminata agradable sin contratiempos.

  • Seleccionar un vestuario acorde al momento que amerita ropa para invierno flexible, ropa resistente al frío y a posibles lloviznas, que sea igualmente liviana para aminorar la carga de la totalidad de los accesorios necesarios que debemos llevar.

  • Tener presente que aun cuando no se prevea pleno sol de igual manera es imprescindible utilizar protector solar adicional a sombreros de ala ancha para evitar insolaciones o quemaduras indeseadas.

  • Llevar siempre un pequeño maletín de primeros auxilios preventivos, que incluya cualquier tratamiento prescrito por el médico en caso de padecer enfermedades preexistentes además de analgésicos, antihistamínicos, antialérgicos entre otros.

  • Respecto a la alimentación para el trayecto se recomienda verificar la disponibilidad de una dieta equilibrada que nos proporcione la empresa con la cual hagamos las respectivas reservaciones ya que de nada nos sirve llevar excesos innecesarios que no sean los más adecuados para ese tipo de rutas.

  • Por supuesto nunca puede faltar la hidratación y una cámara fotográfica para capturar el espectáculo natural que habremos de presenciar.
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