Bajones eléctricos “dejan en cuatro bloques” al Hospital de Cabimas

La situación es crítica en el Hospital Dr. Adolfo D’ Empaire en Cabimas, estado Zulia. Las constantes fluctuaciones de voltaje dañaron la planta eléctrica, la única que tenían en funcionamiento, y también varios equipos médicos. Tampoco hay insumos ni agua por tuberías.

Los pacientes que se acercan al hospital, en su mayoría habitantes de los municipios de la Costa Oriental del Lago, no se pueden someter a operaciones electivas por el miedo a una falla eléctrica durante el procedimiento.

Una fuente reveló que solo hay tres quirófanos en funcionamiento, de los ocho con los que cuenta la infraestructura. “No se están realizando cirugías que necesiten anestesia general, porque hay dependencia de otros equipos eléctricos. Mientras que con anestesia local se puede mantener al paciente con una bombita”, explicó la fuente.

En los casos más críticos, los pacientes deben firmar el consentimiento informado por los riesgos que implica una falla eléctrica a mitad de la cirugía. Hay áreas como consulta externa, rehabilitación, fisiatría, rayos X y emergencia que no tienen ventilación; los aires acondicionados se dañaron con las variaciones de voltaje.

Ante el cierre de la Unidad de Cuidados Intensivos y Sala de Parto del Hospital Pedro García Clara en Ciudad Ojeda, la demanda es mayor y supera las capacidades del centro. Porque aunque cuentan con personal para atender las emergencias, no tienen insumos.

Sin agua

La falla en el suministro de agua por tuberías impide la operatividad de las instalaciones, por lo que se mantienen de camiones cisternas y establecen prioridades. El mantenimiento de las salas sanitarias y el aseo de los pacientes internos es responsabilidad de sus familiares, quienes deben cargar botellas de agua para cumplir con los requerimientos.

El hospital de Cabimas recibe, al menos, tres camiones diarios, pero no es suficiente, pues su personal asegura que lo ideal sería 15 camiones diarios.

Falta de insumos

Luisa Vicuña, de 37 años, señaló que su hija de dos meses estuvo hospitalizada por 15 días. La pequeña tenía una infección intestinal y mientras estuvo en el hospital debió llevar todos los medicamentos. “Las inyectadoras y todos los medicamentos que necesitaba, aunque solo los que encontré”, dijo. La ama de casa señaló que es difícil llevar todos los insumos, incluso, el agua para bañar a la pequeña porque en el centro no tenían.

Ana María Marín, de 43 años, dice que ha gastado más de 20 millones de bolívares para que su hija reciba atención. La adolescente de 17 años tuvo un embarazo ectópico. “No teníamos para pagar el ultrasonido y como tenía pocos meses, estábamos completando el dinero. Pero hace tres días empezó con unos dolores”, explicó Marín.

Al llegar al hospital, el obstetra de guardia, al escuchar los síntomas y practicar una prueba, le explicó que debía hacer una intervención con urgencia. Allí comenzó su travesía para adquirir los medicamentos y que los médicos pudieran atender a su hija.

Fuente EP Mundo El Pitazo
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