Caso de avioneta siniestrada en Canaima da un giro inesperado

Un giro inesperado dio el caso de la avioneta Cessna 206, matrícula YV3177, que se estrelló el pasado domingo en la ruta Canaima-Uruyen.

Fuentes del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), informaron a El Cooperante que en la avioneta se encontraban cinco pasajeros,todos pertenecientes a una familia, identificados como Marlene Pino; Luis Guerra (padre); Gabriel Guerra; Luis Guerra (hijo); Daniel Guerra; y el piloto, Ángel Larrode, los cuales murieron tras el impacto en el “callejón del diablo”, como se conoce la zona.

En el momento del accidente, Larrode volaba una nave perteneciente a la empresa Corporación Aérea del Sur (Corasur), pese a tener un historial delictivo y haber sido suspendido como piloto por el INAC por falsificar horas de vuelo para obtener una habilitación adicional.

Esta empresa, según indicaron las fuentes a esta redacción, fue certificada por el INAC, de forma exprés, a inicios de año, como una de las primeras empresas de taxi aéreo en el país y pertenece, presuntamente, a Fernando Tarazona.

Tarazona, quien también sería el dueño de la posada Ara Merú, ubicada en el Parque Nacional Canaima, habría invertido alrededor de USD 3 millones para la instalación de Corasur en el aeropuerto Manuel Carlos Piar, ubicado en Ciudad Guayana, una inversión, dijo una de las fuentes, “difícil de justificar”, debido a que no es fácil retornarla en ganancias, “tarda mucho tiempo”.

Fuente EP Mundo El Cooperante
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