Conoce por qué esta abogada gitana representará a España en Consejo de Europa

Sara Giménez (Huesca, 1977) conoce de cerca lo que significa sufrir discriminación: es mujer y gitana. También es abogada y activista, y desde hace más de 17 años trabaja en la Fundación Secretariado Gitano, en la que se dedica a la defensa de las víctimas de racismo y xenofobia de esta comunidad en España. A partir de este mes, la principal labor de Giménez será participar en el control y la revisión de leyes, políticas y medidas en materia de racismo y otras formas de intolerancia de los 47 Estados miembros del Consejo de Europa. La abogada será la primera gitana en representar a España ante la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), un organismo con sede en Estrasburgo creado en 1994.

“Es un orgullo”, afirma la activista, pero también “un gran reto”. La activista hace referencia a distintos estudios e informes que detectan que la discriminación hacia los gitanos, los inmigrantes o las personas LGTBI “todavía es un tema sin resolver”.

Giménez pone como ejemplo concreto las discriminaciones que sufren “compañeras, amigas y primas” cuando van al supermercado, donde “no se pueden quitar a los guardias de seguridad de encima por ser gitanas”, lo que les genera malestar y sensación de acoso.

Situaciones como esta ponen de manifiesto el rechazo que todavía vive la comunidad gitana en materia de acceso a la vivienda, al trabajo y a bienes y servicios, pese a los avances de la legislación con respecto a los delitos de odio y el trabajo de las instituciones, sostiene la abogada. La tensión que se ha vivido esta semana en la localidad sevillana de Pedrera, donde parte de la población ha salido a la calle para manifestarse contra la comunidad rumana de la zona, tras una pelea de tráfico en la que tres personas de origen rumano agredieron a un vecino del pueblo, es un ejemplo de estas contradicciones, según Giménez.

Por falta de “mecanismos de justicia suficientes”, comenta la activista, una parte de los vecinos “se cree con la capacidad de poder pedir la expulsión de las personas rumanas, generalizando y estigmatizando”. Giménez considera que esta situación demuestra una “falta de sensibilidad”, a pesar de la actitud “adecuada” de las instituciones y de la policía. La abogada afirma que se ha evolucionado a lo largo de los años, pero en la actualidad se viven “fases de retroceso” y hace falta “una respuesta más firme”.

En España viven alrededor de 750.000 de etnia gitana, según la Fundación de Secretariado Gitano. Sara Giménez cree que encargar a un miembro de esta comunidad representar a España ante el Consejo de Europa en la lucha contra el racismo representa una oportunidad de “formar parte de la sociedad” y dar a conocer que “hay gitanos capacitados” para puestos de responsabilidad. Nombramientos como el suyo evidencian que se está produciendo un cambio por parte del Estado en la relación con los gitanos y también dentro de la misma comunidad, mantiene la abogada. La designación como representante de España ante la ECRI ha sido realizado por el Comité de Ministros del Consejo de Europa a propuesta del Ministerio de Sanidad.

Giménez, licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza, ha desarrollado su carrera profesional en Aragón. A lo largo de los años se ha movido mucho por el territorio español y ha luchado en muchas causas contra la discriminación por motivos raciales o étnicos. A partir del 21 de marzo, cuando participará en las primeras reuniones en Estrasburgo con los representantes de los distintos Estados miembros del Consejo de Europa, empezará a conocer sus nuevas responsabilidades. “Voy a poder ampliar todo lo que es mi trabajo en el ámbito de la igualdad hacia otros grupos de población y me parece muy interesante”, concluye la activista.

Fuente EP Mundo El País de España
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