Conozca la insólita historia de los padres de 100 niños

Del terrible dolor de la pérdida, no de uno, sino de dos hijos, surgió la idea de dar refugio, no a uno, sino a cien niños. Esa es, en síntesis, la conmovedora historia de una pareja en el estado de Iowa que transformó la tragedia personal en virtud.

En la década de 1980, Deb y Mike Schuring perdieron sus dos bebés, ambos nacidos en Día de las Madres con un año de diferencia. La primera nació tres meses prematura y pesaba menos de una libra. “Le dijimos adiós en su primer día”, recuerda la mujer.

Un año después, la muerte volvió a mostrarse implacable. Su segundo hijo, también prematuro, falleció tres días después de venir al mundo. La semana pasada, Deb arrulló nuevamente a una criatura en su regazo, su centésimo hijo adoptivo.

El Departamento de Servicios Humanos de Iowa afirma que se trata de un hito sin precedentes, pues las familias adoptivas típicamente acogen en su hogar un menor a la vez, señala el diario.

In the 1980s, Deb and Mike Schuring lost two babies, both born on Mother's Day a year apart. Now the couple has fostered their 100th child.

Posted by KTVB on Saturday, May 12, 2018

Durante más de dos décadas, la pareja ha pertenecido al sistema de acogida temporal de menores voluntariamente. El único reembolso fue para costear pañales y leche de fórmula, dijo la mujer a ese periódico. Son gente pudiente, lo cual le ha permitido a ella quedarse en casa para cuidar a los pequeños que han hallado en su hogar un nicho de comprensión y amor.

La historia narrada con emotivos detalles por el redactor del reportaje, recoge los problemas de infertilidad que afrontaron los Schuring antes de perder a sus bebés y cómo fueron sanando esas heridas amparando a otros niños en su desarrollo.

"It has brought us abundant joy," said Deb Schuring, who has now fostered 100 children with her husband Mike in their Pella home.

Posted by WHO TV Channel 13 News on Tuesday, May 8, 2018

“Los bebés generalmente están con ellos por poco tiempo, ya sea porque se dirigen a un hogar crianza o adoptivo a largo plazo, o porque regresan [al cuidado de] a sus padres biológicos o familiares”, señala el medio.

“A menudo eso implica trabajar con los padres biológicos e invitarlos a su casa para que visten o lacten al bebé. Han visto padres jóvenes que no sabían cómo sostener la cabeza de un bebé o tenían problemas emocionales”.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald
Cargando...
Cargando...