¿Crees que tener vivienda en Miami es difícil y caro? Mejor prepárate

Los aranceles impuestos al acero y aluminio y la escasez de mano de obra harán mucho más cara la construcción en Miami. Un golpe al bolsillo para quienes obtengan vivienda.

Los ya altos costos de la vivienda de Miami podrían subir aún más a medida que Estados Unidos entre en una guerra comercial global.

Los aranceles impuestos al acero y aluminio en la mayoría de los mercados globales a principios de este año ahora también se aplican a Canadá y México, dos de los principales proveedores de Estados Unidos. Los aranceles al acero y aluminio se suman a la escasez de mano de obra a nivel nacional y las tarifas previas impuestos a la madera. Esa combinación está aumentando los costos para los constructores de viviendas en el sur de la Florida, para compradores, y también pudiera afectar a los inquilinos.

Sergio Pino, fundador de Century Homebuilders Group, dijo que sus proveedores esperan que el costo de los materiales aumente en un 5 por ciento en los próximos meses. Sus subcontratistas ya están aumentando los estimados de precios en la instalación de paneles de yeso, un elemento esencial en los hogares y los alquileres locales, además del aumento de los costos del acero.

“Definitivamente perjudicará la industria”, dijo Pino, cuya compañía tiene 200 condominios y viviendas unifamiliares en construcción en el sur de la Florida. “Sé que [el precio] de nuestras casas subirá entre $20,000 y $30,000”.

The Astor Companies, que actualmente está construyendo Merrick Manor en Coral Gables, podría sentir el golpe en sus proyectos futuros. “Los aranceles por sí solos aumentan los precios de los materiales”, dijo el urbanista Henry Torres, fundador y presidente de The Astor Companies. “Estamos tratando de encontrar formas de mantener los precios estables, pero la vivienda se encarecerá”.

Aumentos futuros

Para muchas empresas, especialmente las más grandes, los proyectos actuales no se verán afectados. Plaza Construction, que cuenta con One Thousand Museum en Biscayne Boulevard entre sus proyectos, ha congelado los precios de materiales para el edificio diseñado por Zaha Hadid. Pero esas garantías de precios no se aplican a proyectos futuros.

“Con los aranceles será más difícil estimar los precios, lo que tiene un efecto en la inversión y los proyectos a largo plazo”, dijo Brad Meltzer, presidente de Plaza Construction. “La mayoría de nuestros subcontratistas no mantienen los mismos precios por más de 60 a 90 días debido a la incertidumbre”.

Antes del 1 de junio, Canadá, México y Europa estaban exentos de las sanciones comerciales que el gobierno de Donald Trump impuso en la mayoría de los mercados globales en marzo. Pero ahora los proveedores con sede en esos países enfrentan un impuesto del 25 por ciento sobre el acero y un impuesto del 10 por ciento sobre el aluminio importado a Estados Unidos.

Esta nueva ronda de aranceles llega siete meses después de que la administración de Trump impusiera un arancel del 24 por ciento a la madera canadiense. Desde principios del 2017, los precios de la madera han subido un 63 por ciento, según Robert Dietz, economista jefe de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas, incluido un aumento del 22 por ciento desde noviembre. Los precios de la madera son ahora los más altos en la historia de Estados Unidos, según reportes comerciales.

Para Murray Rice, copropietario de Richard and Rice Construction, con sede en Deerfield Beach, las tarifas se han traducido en un aumento del 10.5 por ciento en los costos de la madera desde enero. Y el de las barras de refuerzo es aún peor: los costos de las varillas de acero de refuerzo se han disparado un 58 por ciento solamente este año, dijo.

La compañía de Rice construye el marco estructural de las casas para constructores como Lennar y DR Horton. Aunque la madera se usa muy poco debido al clima de la Florida, todavía representa entre el 12 y el 15 por ciento del presupuesto total de cada proyecto en el sur del estado.

El resultado final: “Si un marco estructural costaba $30,000 hace un año, el precio de hoy sería de entre $33,000 y $34,000”, dijo Rice.

Los aumentos en los precios de los materiales se suman a la escasez de mano de obra en las construcciones en el sur de la Florida, como parte de una tendencia nacional donde están subiendo los salarios. Dietz dijo que hay 200,000 empleos vacantes en la construcción en Estados Unidos.

Cuando se combina ese factor con los mayores costos de materiales en acero y madera, el precio de una casa unifamiliar ha subido $9,000 en un año, dijo.

En Miami, eso significa precios de la vivienda más elevados en un mercado que ya no es asequible para muchos. Un análisis de la vivienda y los datos del censo del Centro Metropolitano de FIU determinó que el 85 por ciento de los residentes de Miami-Dade que tienen un ingreso familiar medio de $44,000 no pueden permitirse comprar una casa. El costo promedio de una casa en Miami-Dade es de $345,000, un aumento del 7.8 por ciento desde abril del 2017. Los alquileres no son mejores, con una renta promedio de $1,043. El condado necesita otras 30,000 unidades para satisfacer las necesidades de las familias que ganan menos que del salario medio, dijo.

Fuente EP Mundo El Nuevo Herald
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