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Desgarradoras palabras de Patricia Ramírez tras el hallazgo de Gabriel

Actualizado: 13/03/2018 9:44

La madre de Gabriel Cruz, Patricia Ramírez, ha pedido que “en memoria del Pescaíto”, que es como llamaban en confianza al pequeño, “no se extienda la rabia, que no se hable de la mujer detenida, y que queden las buenas personas, las buenas acciones y la imagen de Gabriel”.

Las declaraciones de Ramírez las ha hecho en directo en el programa Más de Uno de la cadena Onda Cero, según han informado sus responsables en la red social Twitter.

El mensaje que ha comunicado la madre, horas después de que se detuviera a Ana Julia Quezada, pareja del padre de Gabriel, como presunta autora del crimen del menor es: “dejar atrás la rabia que nos ha sembrado esta mujer”. En sus primeras declaraciones públicas, la madre ha agradecido “a todo el mundo su apoyo y sus mensajes de cariño.

Aunque no haya habido final feliz; el pescaíto se nos va nadando hacia el cielo”, ha asegurado. “Veo muchas frases de rabia” ha añadido Ramírez que ha pedido que nadie “retuitee esas cosas” porque el deseo de la familia es que lo que perdure de este caso es “un mar de gente todos por Gabriel y con los niños”.

Como sugerencia, la madre del menor, que ha dicho que el padre está “destrozado”, ha pedido a la gente que comparta “un pescado bonito con una palabra bonita donde quiera, pero que se olviden de esa mujer que no se merece la cobertura, que no se merece que se hable de ella”.

Con posterioridad, Ramírez ha explicado en la Cadena Cope que sospechó de que Ana Julia estaba detrás del asesinato de su hijo, pero esperaba poder ablandarla y que se viniera abajo y lo soltara. “Por eso apelábamos a su conciencia en nuestras comparecencias”.

También en esta cadena de radio ha añadido que su exmarido está sufriendo mucho y ha pedido que nadie dude de él. “Está destrozado, pero es muy difícil hacer la digestión de la pérdida de un hijo sabiendo que lo ha matado la persona que quieres”.

Ramírez ha asegurado que, aunque no sabe cómo, tendrá que volver a la normalidad, con la ayuda de la gente.