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Ago

Destapan tremendo detallito turbio de la nieta de Franco

Actualizado: 06/08/2018 14:10

La duquesa de Franco y nieta mayor del dictador, Carmen Martínez-Bordiú, es dueña de una finca en Sevilla a través de una sociedad constituida en Panamá cuando el país centroamericano tenía la consideración de paraíso fiscal. Esta circunstancia no ha sido obstáculo para que la empresa haya recibido ayudas agrícolas y ganaderas por parte de la Junta de Andalucía.

A finales de 1994, durante su noviazgo con el arquitecto italiano Roberto Federici, Carmen Martínez-Bordiú compró una finca de recreo ubicada en Cazalla de la Sierra denominada Los camochos, propiedad del entonces alcalde de esta localidad de la Sierra Norte de Sevilla: el socialista Ángel Rodríguez de la Borbolla y Camoyán, hermano del que fue presidente de la Junta de Andalucía entre 1984 y 1990.

La nieta de Franco ha reconocido públicamente que esa finca es suya.

Lo hizo, por ejemplo, con ocasión de su boda con el cántabro José Campos el 18 de junio de 2006. En declaraciones realizadas a Hola, con la que negoció la exclusiva del casamiento, Martínez-Bordiú reconoció que fue en este cortijo donde durmió su novio la noche antes del enlace. “José y su familia durmieron en Los camochos, mi finca de aquí, y yo lo he hecho, también con toda mi familia, en la finca elegida para la boda [El lagar de las almentas, propiedad del empresario César Alba]. Por cierto, yo he dormido con mi hija Cinthya”, contó a la revista.

Según consta en el Registro de la Propiedad, la titular al 100% de la citada propiedad es Triana Enterprises SA, una sociedad inexistente en el Registro Mercantil de España pero que sí aparece inscrita en el de Panamá. El alta tuvo lugar el 8 de noviembre de 1994, exactamente 38 días antes de que la pareja escriturara la adquisición de la finca en la notaría sevillana de Antonio Ojeda Escobar (16 de diciembre de 1994).

La nota simple informativa también deja constancia del préstamo hipotecario por importe de 120.000 euros formalizado el 10 de agosto de 2007 con la antigua Caja San Fernando (fusionada posteriormente con El Monte para dar lugar a Cajasol y hoy integrada en Caixabank) con un plazo de amortización de 15 años, por lo que terminaría de pagarse en 2022.

Como puede comprobarse en el Registro Público de Panamá, ni Martínez-Bordiú ni Federici figuran sin embargo entre los cargos y designaciones de Triana Enterprises, una típica compañía offshore con testaferros que actúan a modo de pantalla para ocultar la verdadera identidad de los reales propietarios.

Así, el presidente y director de la compañía panameña propietaria de la finca sevillana -ubicada a 8.000 kilómetros de distancia- es el licenciado Licímaco Herrera Soto, que se presenta en su perfil de Linkedin como gerente de contabilidad en International Management & Trust Corp. Con sede en el último piso del número 10 de la calle Elvira Méndez de Ciudad de Panamá, se trata de un grupo especializado en la prestación de servicios administrativos y legales y en la constitución de sociedades anónimas en Panamá aprovechando las ventajas que brinda la legislación local.

En concreto, Licímaco Herrera figura como presidente, director o tesorero en decenas de compañías con sede en Panamá al igual que Maricarmen Valdés Robles, vicepresidenta y tesorera en Triana Enterprises. Como agente residente consta Marcela Rojas de Pérez, también vinculada a numerosas sociedades establecidas en el país centroamericano.

La Gaceta Oficial del Gobierno de la República de Panamá publicó el pasado 30 de octubre el listado de las personas jurídicas con una morosidad de más de tres años consecutivos en el pago de la conocida como ‘tasa única’ -impuesto anual obligatorio de 300 dólares (unos 259 euros) para que las sociedades anónimas panameñas tengan plena vigencia- y entre ellas se encuentra Triana Enterprises.

Hasta ahora no había trascendido públicamente que la propietaria de la finca de Carmen Martínez-Bordiú en Sevilla era una sociedad panameña, como desvela ahora El Independiente. La publicación de Los Papeles de Panamá, obtenidos con la documentación del despacho Mossack Fonseca filtrada al diario alemán Süddeutsche Zeitung y difundida en España por La Sexta y El Confidencial, permitió conocer que otros miembros de la familia Franco disponían de sociedades offshore en paraísos fiscales pero no que la nieta mayor del dictador tenía una compañía en el país centroamericano.

Francisco y Juan José Franco Suelves, hijos de Francis Franco y nietos del caudillo, figuraron como directores de dos sociedades radicadas en Islas Vírgenes Británicas: Vamfield Alliance Limited y Maloini Investments Limited. Cuando el citado diario digital le preguntó por la vinculación con esas compañías, Francis Franco dijo que ya estaba regularizada la situación y trató de zanjar la polémica: “No es algo tan tremendo tener sociedades en Panamá”.

Cuando en 1994 se inscribió Triana Enterprises en el Registro de Panamá, este país tenía la consideración de paraíso fiscal. España no borró a esta nación de su lista hasta que el 25 de julio de 2011 -siendo José Luis Rodríguez Zapatero presidente del Gobierno- entró en vigor el convenio que ambos países habían firmado en Madrid el 7 de octubre de 2010 para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y prevenir la evasión fiscal.

Que la propietaria de la finca tuviera su sede en Panamá no ha impedido que Triana Enterprises haya recibido ayudas de la Administración andaluza a la explotación agrícola (olivar) y ganadera (vacas y ovejas) de Los camochos, como ha comprobado este diario con las resoluciones que la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).