El tétrico violador de La Verneda es una bomba ambulante

Gregorio Cano Beltri, el violador de La Verneda, sigue siendo un peligro público. No sólo ha salido sin estar rehabilitado. Es que lo ha hecho totalmente revolucionado. Fuentes del entorno del violador han confirmado que, por una parte, se encuentra en fase de consumo activo de heroína. Por otra, ha estado inmerso en algunos episodios de agresiones recientemente.

“Sale de allí desbocado”, cuentan a este periódico fuentes próximas a la familia del violador, que además apuntan que “las declaraciones que hizo a la prensa la noche que salió de la cárcel no eran más que un posado. Hasta la voz la impostó para parecer bueno. Pero era todo falso, miente a tope. Quería pasar por un corderito, pero en realidad es una persona que no está rehabilitada, no ha querido hacerlo y sigue siendo muy conflictivo”.

Agredió a su compañero de celda

Para muestra un botón: hace poco más de un mes estuvo sancionado en prisión por haber agredido a su compañero de celda. “No sabemos qué pasó ahí dentro. Creemos que fue por un ajuste relacionado con drogas, pero una noche lo pilló por banda y le pegó una buena paliza”, explican estas fuentes.

Y es que, aunque Gregorio Cano lleva 20 años metido en la cárcel, continúa (inexplicablemente) enganchado a la heroína. “Consume caballo. ¿Cómo consiguen esas cosas en las cárceles? Eso habría que preguntarse. Pero la cosa es que está enganchado”, cuentan fuentes del entorno de Cano.

Le pegó una paliza en marzo a su compañero de celda. Aunque ha estado 20 años encerrado, se encuentra en situación de consumo activo de opiáceos.

Por ese motivo, se teme que Gregorio no tarde en ocasionar problemas para buscar su dosis. “Los médicos de la cárcel lo pueden tener más o menos controlado con otras sustancias, con metadona y esas historias. Pero ahora que está en libertad tendrá que buscarse la droga. Y ese va a ser el problema más inmediato. Sale de ahí sin dinero pero con necesidad de caballo. Y lo buscará”, aseguran.

No es capaz de convivir con la gente

Al parecer, la estancia del violador de La Verneda en prisión no ha sido fácil ni productiva. “Gregorio tiene mal pronóstico. Es una persona que no ha querido rehabilitarse ni se ha integrado en el entorno de la cárcel. Siempre reticente a todo lo que se hacía. Siempre oponía resistencia. Es un inadaptado y en todo este tiempo no ha tenido ninguna progresión. No es capaz de convivir con otras personas. La agresión del otro día es la última, pero no ha sido la única”.

Estas mismas fuentes apuntan que “es una persona que tiene trastornos. Y alguien en ese estado es muy difícil que pueda adaptarse a vivir en sociedad. Si no lo ha conseguido en la cárcel, con el entorno tan restrictivo que es, imagínate en libertad”. De esos trastornos, y más allá de su adicción a los opiáceos, el más preocupante es el del sexo. “Salió de permiso en 2015 y se hizo unas redes sociales. Pues allí también buscaba sexo”, concluyen.

Gregorio Cano Beltri, conocido como el violador de La Verneda fue condenado a 167 años de cárcel por haber reconocido un total de 17 violaciones entre 1997 y 1998. Entre rejas sólo ha cumplido 20. Ahora está en la calle y ha vuelto a su hogar familiar. En su barrio, los vecinos aseguran tener miedo. Y desde su entorno no tranquilizan en absoluto: “Es para tenerlo”, concluyen.

Fuente EP Mundo El Español
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