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31
Dic

El único deseo de la hija de Pablo Escobar que su padre no le cumplió

«Mi hija Juana, de 33 años, aún vive paralizada. No ha podido salir del asombro del dolor que le dejó la guerra a esta familia pues el horror la acompañó desde que estaba en mi vientre. Lamentablemente, hasta hoy Manuela Escobar, la hija de Pablo Escobar siente que no cabe en este mundo a pesar de su buen comportamiento, pues la discriminación no la deja crecer y el dolor la persigue como la sombra». Tenía ocho años cuando murió su padre, Pablo Escobar.

En líneas generales muy poco se conoce de los hijos de Pablo Escobar Gaviria, sus vidas parecen ser llevadas bajo perfil, en una sociedad que aún se emociona por la vida que llevó el mayor capo de la droga en Colombia.

Manuela, la consentida de Pablo Escobar

Manuela Escobar Henao, era el ojito derecho del gran capo y es evidente que no ha logrado superar la desgracia de ser hija de semejante criminal y descubrir, a medida que pasaban los años, la cadena interminable de horrores que causó y ella desconocía. Porque, a diferencia de su hermano, Juana querría que el planeta se olvidara de ella. Que borraran su pasado y la dejaran renacer con el nuevo nombre y apellido -Juana Marroquín- que recibió cuando la familia aterrizó en Buenos Aires en 1995.

De ahí su queja por la publicación de fotos en abril de este año, que le hicieron cuando salía de su casa. «El titular era infame: “Obesa y deprimida, reaparece Manuela, la hija de Pablo Escobar”», escribe su madre en sus memorias.

«De Manuela poco se sabe porque ha querido mantener su vida en privado y está en todo su derecho; quiere que así lo entienda la gente y le permitan vivir en paz (…) Se han dicho tantas mentiras sobre ella que quizás este sea un buen momento para contar algunas verdades».

Pero al parecer este deseo no se le hará realidad a la hija de Pablo Escobar, ante la exposición que habrá en los próximos meses de la esposa e hijo del amyor capo de la droga en Colombia, quienes enfrentarán la justicia argentina por presunto lavado de dinero, reseñó el portal El Mundo.

Relatos íntimos de la viuda de Pablo Escobar Gaviria

Relata la viuda que el matrimonio debió someterse a tratamientos de fertilidad hasta que ella quedó encinta en 1983. Y que no tuvo un parto tranquilo a cuenta de uno de los magnicidios que cometió su esposo, cuando llevaba ocho meses y medio de embarazo.

Fotos de la esposa de Pablo Escobar junto a Manuela Escobar

La separación que hubo entre la madre y la hija de Pablo Escobar

«Me tocó huir del país debido a la muerte del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. Manuela nació el 25 de mayo de 1984 en Panamá y a los pocos días Pablo me forzó a enviarla a Medellín porque era muy peligroso tenerla con nosotros. Sólo dos meses después me reencontré con ella, pero me desconoció completamente. En sus dos primeros años de vida, Manuela no tuvo contacto cotidiano con su papá porque él estaba en la clandestinidad. Yo vivía con mi madre, siempre en ascuas, por cuenta de los continuos allanamientos de policías y militares armados que llegaban de manera intempestiva. Estos hechos quedaron grabados para siempre en la mente de mis hijos».

Puesto que Pablo Escobar Gaviria se dedicaba a asesinar a mansalva y a defenderse de las autoridades y de sus muchos rivales mafiosos, no extraña que la niña padeciera las consecuencias.

«Los enemigos de mi marido detonaron un carro bomba en el edificio Mónaco y tuvimos que salir de ahí para siempre. Manuela tenía tres años (…) en adelante los momentos con Pablo fueron esporádicos porque estaba prófugo de la justicia, y sus amantes también le ocupaban buena parte del tiempo. Cuando Manuela cumplió cinco, en 1989, le celebramos el cumpleaños en la hacienda Nápoles. Pablo asistió durante un rato y le regaló una yegua y su cría de color negro, pero la niña nunca los pudo disfrutar porque siempre había que correr a esconderse». Y en ello sigue…