Entérate: ¿La reconciliación de Sofía y Letizia es puro teatro?

Que Zarzuela iba a mover ficha tras el tsunami de proporciones mundiales que desató la actitud de Letizia en la catedral de Palma, al impedir que Doña Sofía se fotografiara con sus hijas, era algo evidente. Lo que quizá no se esperaba era que la reacción fuera tan inmediata ni tan contundente como la que vimos este sábado, en las puertas del hospital Sanitas La Moraleja, donde horas antes el Rey Juan Carlos había sido intervenido de su rodilla derecha para sustituirle la prótesis que tenia implantada.

Sobre las seis de la tarde, Don Felipe y Doña Letizia llegaban al citado centro para visitar al emérito acompañados por la Reina Sofía en un Mercedes gris conducido por el propio Monarca. Ante la sorpresa de los numerosos periodistas allí congregados, Doña Letizia se bajó del coche y dirigiéndose hacia la parte trasera, donde viajaba su suegra, procedió a abrirle la puerta para que descendiera, en un gesto de sumisión que ha producido bastante asombro, ya que parecía más propio de un ayudante que de una Reina consorte.

Acto seguido, los tres caminaron hasta la entrada, cuidando muy bien la esposa de Felipe VI de andar un paso por detrás de Doña Sofía, con quien en todo momento compartió sonrisas y gestos de afecto. Todo parecía estar medido al milímetro, incluso el hecho de que Letizia llevara calzado plano, algo nada habitual, para dar prevalencia a Doña Sofía.

Doña Letizia se bajó del coche y dirigiéndose hacia la parte trasera, donde viajaba su suegra, procedió a abrirle la puerta para que descendiera,

Era la forma en que la Reina pedía perdón públicamente a su suegra tras el sonado rifirrafe que tuvo lugar entre ambas el domingo de resurrección en la catedral de Palma. Un momento que en medios cercanos a la esposa de Felipe VI se califica de “tontería que se ha sobredimensionado inexplicablemente”, ya que, según indican, “el objetivo de Doña Letizia era que solo se tomaran imágenes oficiales del posado de la Familia Real fuera de la catedral, por lo que su intención fue impedir que los fotógrafos se salieran del guión, en absoluto humillar a Doña Sofía” .

Sin embargo, el rifirrafe desató una explosión de indignación popular nunca vista sobre Letizia, que en los días posteriores fue materialmente “lapidada” en las redes sociales. Incluso el jueves pasado, en el primer acto institucional que protagonizó tras el incidente en la sede de la organización medica colegial, fue abucheada en plena calle, algo totalmente inédito hasta entonces.

Según la fuente antes citada, “en Zarzuela cundió el pánico ante las proporciones que tomó el rechazo popular hacia la Reina. Y lo que es más grave, en un momento tan delicado como la inminente decisión del Supremo sobre Urdangarin, pues entre o no en la cárcel, la polémica está asegurada y es fundamental que la Familia Real afronte este nuevo envite con la mejor imagen posible. De ahí el esfuerzo que se estaba haciendo por dar sensación de armonía familar, por ejemplo, entre los eméritos, y de estos con los Reyes.

Esto ha sido un varapalo inesperado en el peor de los momentos, de ahí la precipitación de Zarzuela por zanjar la crisis cuanto antes. Incluso a riesgo de recibir criticas por lo que algunos han considerado un escenario de reconciliación muy forzado y demasiado teatral”.

Pero comprensible, si se tiene además en cuenta que la ira popular no sólo se cebó en la Reina, también salpicó de lleno a su hija Leonor, la otra gran protagonista del incidente. Y es que al intentar obedecer la consigna materna de impedir la foto, perdió los nervios y se soltó bruscamente del brazo de su abuela, dando un manotazo. Lo que desató asimismo un aluvión de criticas en las redes sociales hacia la heredera al trono, de quien hasta ahora la prensa siempre había destacado su exquisita educación y saber estar.

Algo que contribuyó considerablemente a la desolación de Doña Letizia, quien siempre ha superprotegido la imagen de sus hijas e incrementó la alarma de Zarzuela. Por este motivo, el domingo, se repitió la visita a Don Juan Carlos de los Reyes con Doña Sofía, pero en esta ocasión también acompañados de sus hijas, Leonor y Sofía.

A última hora de la mañana, los cinco llegaron al centro en un automóvil conducido por Don Felipe, y no sólo la Reina Letizia repitió su gesto de abrir la puerta a su suegra, sino que Leonor la secundó, ayudando a su abuela a descender del coche. Acto seguido, Doña Sofía caminó cogida de la mano con sus nietas, con las que protagonizó cariñosísimas escenas, sobre todo ese estrecho abrazo de despedida que le dieron la heredera y su hermana cuando abandonaron el centro con sus padres.

Doña Sofía, muy en su papel de esposa abnegada, permaneció con Don Juan Carlos, que ya había sido trasladado a planta tras pasar la primera noche en recuperación.

La mañana de este unes, la Reina Letizia ha protagonizado un acto oficial, la segunda edición de los premios International friends award en el campus de la IESE que distinguen la trayectoria empresarial de lideres chinos. La Reina tiene actos todos los días de la semana hasta el jueves, en que recibirá junto a Don Felipe al heredero saudí, príncipe Mohamed Bin Salman Abdullaziz, al que los monarcas ofrecerán un almuerzo en el palacio real. Sera un buen termómetro para comprobar si esa reconciliación pública entre las dos Reinas, Sofía y Letizia, ha surtido efecto en la opinión pública.

Fuente EP Mundo El Mundo
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