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violencia multimillonario
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Ene

Escándalo por violencia de un heredero millonario con su esposa modelo

Actualizado: 04/01/2018 13:01

Uno de los herederos de la familia Reyzábal —propietaria de cines, locales de ocio, edificios como la malograda Torre Windsor o fondos de inversión— fue detenido y esposado el pasado martes antes de ser conducido por la Policía Nacional a los juzgados de violencia contra la mujer de Madrid. Josué Reyzábal había sido denunciado momentos antes por la que es su pareja, la modelo María Sanjuán, en el marco de la Ley Integral de Violencia contra la Mujer, por lo que inmediatamente las fuerzas de seguridad le aplicaron el protocolo que contempla esta normativa y le pusieron los grilletes para ponerlo a disposición judicial.

El Juzgado de Violencia número 7, que estaba en ese momento de guardia, se hizo cargo del detenido, abrió diligencias previas de investigación y le tomó declaración en calidad de imputado.

Minutos después, el titular del juzgado, Francisco Javier Martínez, dejó en libertad al arrestado. El juez evitó ponerle medida cautelar alguna a pesar de que la denunciante había solicitado una orden de protección, mandato que implica la implantación de un dispositivo policial de vigilancia sobre la víctima y que suele llevar aparejado un mandato de alejamiento para el investigado.

El magistrado argumentó que en este caso no se dan los requisitos jurídicos ni legales para acordar la medida reclamada por Sanjuán, dado que los indicios de comisión de delito por parte de Reyzábal en este momento no requieren la puesta en marcha del mencionado operativo, que los jueces aprueban cuando existe la posibilidad de que la denunciante corra algún tipo de riesgo físico o psicológico, por pequeño que este sea.

Las fuentes jurídicas consultadas por El Confidencial aclaran, de hecho, que la detención y el traslado esposado en coche patrulla hasta el juzgado de Reyzábal no supone que existan indicios de criminalidad contra el acusado, sino que ha habido una denuncia contra él por su pareja y, por lo tanto, inmediatamente se aplica el citado protocolo previsto en la Ley de Violencia contra la Mujer.

Tras varias pesquisas, el magistrado decidirá si archiva el caso o transforma las diligencias en procedimiento abreviado

A pesar de esto, el titular del Juzgado número 7 seguirá practicando diligencias, tomando declaración a testigos —entre los que se encuentran varias personas del mundo del espectáculo propuestas por Sanjuán— y llevando a cabo otras pesquisas durante los próximos días con el fin de determinar si realmente pudiera haber indicios de la comisión de un ilícito penal por parte del denunciado. Tras ello, el magistrado decidirá si archiva el caso o transforma las diligencias en procedimiento abreviado, lo que conllevaría que Reyzábal tuviera que sentarse en el banquillo por un delito de violencia contra la mujer.

Reyzábal tiene dos hijos con Sanjuán y forma parte de la tercera generación de una de las fortunas privadas más importantes del país. Su abuelo, Julián Reyzábal, un campesino nacido en Caleruega (Burgos) en 1903, era un hombre humilde que se hizo a sí mismo. Huyó del negocio familiar para revender entradas de cine, sacarse la carrera y casarse en Bilbao. Luego se trasladó a Madrid para trabajar como contable en una distribuidora de películas.

Un buen día, decidió alquilar un local y montar su primer cine de verano. Tras él, vinieron otros, también de invierno. Al poco tiempo, construyó o compró sus propias salas (Montera, Palacio de la Prensa, Callao, Bristol, París, Roxy…) y esto le introdujo en el sector del ladrillo. Comenzó a adquirir solares en zonas de crecimiento urbanístico, como la que luego albergó el edificio Windsor, montó una distribuidora —Izaro Films— e incluso lanzó una línea de cosméticos y abrió salas de fiesta.