Esclarecen turbulento crimen gracias a un venezolano en España

Luis Feliciano Goncalves Da Silva, de 47 años, no acostumbraba apagar su teléfono celular, por ello a sus familiares les extrañó que la noche del pasado domingo 18 de marzo la llamada se desviara al buzón de voz.

En un primer momento trataron de no alarmarse; sin embargo, al día siguiente, cuando Goncalves no llegó a la venta de repuesto de la cual era socio en Charallave (Valles del Tuy), sus allegados coincidieron en que algo extraño ocurría.

Una vez que transcurrieron las 72 horas de ley para denunciar la desaparición de una persona, los parientes del comerciante acudieron a la subdelegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en Ocumare del Tuy, estado Miranda.

Pasaron los días y el paradero de Goncalves era incierto, al igual que el de su vehículo marca Fiat, modelo Siena, año 2012, de color gris plomo, placas AA151MM. Las indagatorias de los uniformados tampoco daban con la ubicación del mercante, hasta que uno de sus amigos, radicado en España, dio una pista.

Este hombre, a través de un portal web, se enteró de un accidente de tránsito ocurrido en La Guaira, estado Vargas, donde estaba involucrado un carro con las características del que manejaba Goncalves. El número de la placa del automóvil fue determinante para establecer la relación y alertar a sus parientes.

A Luis Feliciano Goncalves Da Silva lo vieron por última vez el pasado 18 de marzo en Charallave. Un conocido se enteró de que su vehículo estuvo involucrado en un accidente y, a partir de allí, el Cicpc armó el rompecabezas

En la colisión hubo un herido que fue atendido en un hospital de la entidad varguense. Hasta el sitio acudieron los familiares del comerciante pensando que se trataba de Goncalves, pero el lesionado ya no estaba en el centro de salud, así que de allí los enviaron a la sede del Cicpc de Vargas.

A partir de ese momento las indagatorias dieron un giro, una vez que los investigadores ubicaron a la persona herida en el accidente y quien para aquel momento manejaba el carro del desaparecido. Se trata de Hendris Javier Yriarte García.

A través de su cuenta en la red social Instagram, el comisario Douglas Rico, director nacional del Cicpc, informó que Iriarte confesó que el carro que conducía se lo prestó José Alexander Rosales Pérez para que se rebuscara como taxista y que el accidente ocurrió cuando fue atracado por dos individuos que le solicitaron una carrerita.

El comisario Rico destacó que con la información aportada por Iriarte detuvieron a Rosales. Luego de una serie de interrogatorios, el arrestado confesó que el 18 de marzo, en compañía de un individuo llamado

Luis Feliciano Goncalves Da Silva, de 47 años, no acostumbraba apagar su teléfono celular, por ello a sus familiares les extrañó que la noche del pasado domingo 18 de marzo la llamada se desviara al buzón de voz.

En un primer momento trataron de no alarmarse; sin embargo, al día siguiente, cuando Goncalves no llegó a la venta de repuesto de la cual era socio en Charallave (Valles del Tuy), sus allegados coincidieron en que algo extraño ocurría.

Una vez que transcurrieron las 72 horas de ley para denunciar la desaparición de una persona, los parientes del comerciante acudieron a la subdelegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en Ocumare del Tuy, estado Miranda.

Pasaron los días y el paradero de Goncalves era incierto, al igual que el de su vehículo marca Fiat, modelo Siena, año 2012, de color gris plomo, placas AA151MM. Las indagatorias de los uniformados tampoco daban con la ubicación del mercante, hasta que uno de sus amigos, radicado en España, dio una pista.

Este hombre, a través de un portal web, se enteró de un accidente de tránsito ocurrido en La Guaira, estado Vargas, donde estaba involucrado un carro con las características del que manejaba Goncalves. El número de la placa del automóvil fue determinante para establecer la relación y alertar a sus parientes.

En la colisión hubo un herido que fue atendido en un hospital de la entidad varguense. Hasta el sitio acudieron los familiares del comerciante pensando que se trataba de Goncalves, pero el lesionado ya no estaba en el centro de salud, así que de allí los enviaron a la sede del Cicpc de Vargas.

A partir de ese momento las indagatorias dieron un giro, una vez que los investigadores ubicaron a la persona herida en el accidente y quien para aquel momento manejaba el carro del desaparecido. Se trata de Hendris Javier Yriarte García.

A través de su cuenta en la red social Instagram, el comisario Douglas Rico, director nacional del Cicpc, informó que Iriarte confesó que el carro que conducía se lo prestó José Alexander Rosales Pérez para que se rebuscara como taxista y que el accidente ocurrió cuando fue atracado por dos individuos que le solicitaron una carrerita.

El comisario Rico destacó que con la información aportada por Iriarte detuvieron a Rosales. Luego de una serie de interrogatorios, el arrestado confesó que el 18 de marzo, en compañía de un individuo llamado José David y otro apodado “El Negro”, interceptó a Goncalves en los Valles del Tuy y lo trasladó hasta la finca “Los Pollitos”, ubicada en la población de Tácata (municipio Guaicaipuro), la cual limita con la ciudad de Cúa, en el estado Miranda.

De acuerdo con lo expuesto por Rico, en este lugar, los tres sujetos le dieron muerte al comerciante, al resistirse al secuestro. “Funcionarios del Eje contra Homicidios de Vargas acudieron al sitio y observaron un tramo del suelo con tierra removida. De inmediato procedieron a excavar y se ubicó un cadáver en avanzado estado de descomposición, cuya vestimenta concordaba con la suministrada por los parientes del comerciante”, acotó el director nacional de Cicpc.

El alto funcionario precisó que las investigaciones continúan para dar con el paradero de los otros responsables de este hecho que ha conmocionado a la opinión pública en los Valles del Tuy.

Luis Feliciano Goncalves Da Silva residía en el sector Quebrada de Cúa, ubicado en la carretera que comunica a esta población con Charallave. Deja dos hijos huérfanos. Sus amigos y familiares lo recuerdan como una excelente persona. Lamentaron los niveles de inseguridad que existen en el país.

Fuente El Pitazo
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