Estas son las 5 muertes más satisfactorias de la televisión

No debemos regocijarnos del dolor ajeno… a menos que se trate de la muerte de estos odiosos personajes de la televisión. Es que se ganaron nuestro odio a pulso: son perversos, mentirosos, manipuladores, violentos.

Tenerlos en la pantalla solo significaba momentos terribles para nuestros protagonistas. Cuando estos personajes dejaron de respirar, se esbozó una sonrisa colectiva en los fans de la serie. Incluso hubo quien aplaudió. Ding, dong, la bruja está muerta. ¡A celebrar!

Joffrey Baratheon (Game of Thrones)

En una serie llena de momentos descorazonadores, Game of Thrones nos ofrece la balanza perfecta de violencia con la partida abrupta y sangrienta de quienes nos hicieron sufrir tanto. Eso sí, de todas las muertes de Game of Thrones, el envenenamiento de Joffrey Baratheon simplemente fue perfecto.

Diabólico, despiadado y sádico, el rey de Westeros infundía terror con sus movimientos a sangre fría que realmente revelaban a un adolescente mimado y con exceso de poder. Su muerte ocurrió en su propia boda. Tras humillar repetidas veces a su tío Tyrion, bebe una copa de vino y se atraganta. Su cabeza parece volverse un globo púrpura, vomita y fallece. ¿Lo lamentable? Tyrion fue culpado injustamente por el crimen y ¡vaya si la pasó mal!

June Stahl (Sons of Anarchy)

Un agente federal que investiga la venta de armas debería ser un personaje adorado. Supongo que solo ocurre si no eres June Stahl en Sons of Anarchy. Maliciosamente se dedicó a implicar a los SOA en el crimen, lo que desencadenó una serie de muertes.

Además, hizo creer que Opie había delatado a los suyos, acto por el que fue sentenciado, aunque su esposa fue quien murió. También fue responsable por el homicidio de su amante, cuyo asesinato acuñó a alguien de la banda. En un acto de justicia (no divina), Opie asesina a la agente tal y como murió su esposa: por el impacto de una Uzi en la cabeza mientras estaba en el asiento del conductor de su coche.

Gus Fring (Breaking Bad)

Gus Fring se atrevió a meterse con Walter White, nuestro vendedor de metanfetaminas favorito. Durante dos temporadas vimos cómo el par de distribuidores se enfrentó, y Gus siempre le hacía la vida imposible a Walter.

Finalmente, Walter ganó la contienda al ponerle una bomba en la silla de ruedas de un tercero. La escena de la muerte de Gus Fring es impactante, no solo por la sorpresa, sino por el hecho de que, aun faltándole la mitad del rostro, pudo levantarse, salir de la habitación y arreglar su corbata antes de desplomarse.

Ralph Cifaretto (The Sopranos)

Hay una palabra para describir a Ralph: despreciable. De hecho, hay muchas más, pero convertiría esto en un artículo no apto para todo público (si es que lo es). En un mundo donde la discreción es importante, Ralph ponía en riesgo a todos con actos de violencia arrebatada, como el asesinato de una estríper en el estacionamiento del bar favorito de la pandilla.

Tony parecía no poder deshacerse de él hasta que descubrió que había causado el incendio en el que murió el caballo que era propiedad de ambos para cobrar el seguro. Nuestro antihéroe tuvo demasiado y con sus propias manos le quitó la vida a Ralph. ¡Ya era hora!

Philip “el Gobernador” Blake (The Walking Dead)

Tras mostrar su falsa cara amable, Blake descubrió lo que ocultaba: una sed de sangre y poder que lo superaba. Este sociópata mantenía a su hija zombie en un apartamento mientras esperaba su muerte. En su intento de acabar con Rick, Michonne lo apuñala por la espalda. Seguidamente, le disparan en la cabeza para ser abandonado en el campo como un perfecto alimento de zombies.

Fuente EP Mundo Vix
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