Exconsellers fugados en Bélgica tienen motivos para sonreír así

Bélgica ha rechazado la entrega de los exconsellers de la Generalitat Toni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret a la justicia española por un defecto de forma. El juez ha oído a la fiscalía y ha decidido no atender la euroorden cursada por el magistrado instructor del Tribunal Supremo Pablo Llarena el pasado mes de marzo. “Hoy va a ser un buen día”, vaticinaba esta mañana a primera hora el abogado Gonzalo Boye, que defiende la causa de los exconsellers y Puigdemont que se enfrentar a órdenes europeas de detención y entrega (OEDE).

“Hoy ya es un gran día”, señalaba después de la comparecencia de los políticos catalanes en el juzgado de primera instancia y citaba a Bob-Dogi en su segundo tuit.

La defensa de los exconsellers ha hecho valer ante la justicia belga un precedente recogido en la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). El Tribunal de Luxemburgó certificó la necesidad de una orden previa de detención nacional para poder hacer efectiva una euroorden. Es el caso del camionero rumano, Niculaie Aurel Bob-Dogi, detenido en Rumanía y reclamado por Hungría. Su país denegó la extradición en 2015 y el TJUE le dio la razón en 2016. Por eso el letrado Boye ha puesto Bob-Dogi en su tuit.

“Lo que ha sucedido es de primero de euroorden”, ha añadido después, augurando un efecto dominó con las demás euroórdenes cursadas por Pablo Llarena. “El formulario de euroorden no venía acompañado de una orden de detención nacional. Estamos ante un caso de primero de euroorden”, apuntaba en declaraciones a El Món a RAC1 y en su cuenta de Twitter. Además, ha señalado que “el defecto de forma está en todas las euroórdenes y no es subsanable”.

“Convendría empezar a pensar si es correcto tener judicializada la política con estos errores y con este desconocimiento del funcionamiento de la justicia”, reflexionaba el letrado, que además ha apuntado en sus redes sociales que la “cooperación internacional de la justicia no es ciega”.

Un defecto formal en todas las euroórdenes ha motivado el rechazo de la entrega, explican los letrados de los exconsellers

El abogado Jaume Alonso Cuevillas, por su parte, ha señalado en declaraciones a TV3 que no se cumple uno de los requisitos formales de la euroorden al no haber correspondencia con una orden de detención nacional.

Además, ha desvelado que la justicia española tuvo oportunidad de subsanar el error y no lo arregló. Al retirar la primera orden europea de detención y entrega, de Lamela, se mantuvo la orden nacional y no se dictó una nueval, ha apuntado Alonso Cuevillas, que contempla que las cautelares caigan de inmediato. “Ahora la euroorden no se sustenta en una orden detención”, explicaba.

Fuente EP Mundo La Vanguardia
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