Insólito castigo a un hombre por dejar morir de hambre a su madre

Dejó morir de hambre a su madre enferma de un cáncer. La encontró inerte el 6 de octubre de 2014. Sobre un colchón lleno de agujeros, con los muelles hundidos y sin sábanas. M.A.G., de 47 años, ha sido condenado a quince meses de cárcel por un delito de homicidio por imprudencia grave. La sentencia es fruto del acuerdo entre las partes. Al ser la pena inferior a los dos años, no ingresará en prisión.

El autor del delito iba a ser procesado por un jurado popular a partir de este jueves, pero la vista no se celebrará debido al mencionado acuerdo entre la Fiscalía, la defensa y el encausado. En un principio, el Ministerio Público llegó a pedir 14 años de cárcel para M.A.G.

La condena es fruto de un acuerdo entre las partes y le libra de ser juzgado por un jurado popular. Al ser la pena inferior a los dos años, este hombre de 47 años radicado en Sevilla no ingresará en prisión.

Todo empezó en marzo de 2014, cuando M.A.G empezó a convivir esporádicamente con su madre en un domicilio de Sevilla. Según la Audiencia Provincial, la vivienda “carecía de las condiciones mínimas de habitabilidad, sin apenas fuentes de luz, gran suciedad en la cocina y el baño prácticamente inutilizado”.

Un cáncer de pecho muy avanzado

La mujer sufría un cáncer de pecho del que no se trataba por voluntad propia. Ni siquiera constaba en el historial médico del centro de salud que le correspondía. El ya condenado “apenas atendía a su madre”. Tampoco intentó que recibiera una atención médica adecuada. “Ocasionalmente, le compraba algún alimento, pero no se preocupaba de que ella lo ingiriera”, dice la sentencia.

En julio, cinco meses después, una persona no identificada llamó al Ayuntamiento y denunció la situación en la que se encontraba esta mujer. Cuando los servicios sociales se presentaron allí, pudieron testar su estado y lo inhabitable del piso. El hombre recién condenado se comprometió a atender debidamente a su madre y a intentar llevarla al hospital. Pero aquello nunca se produjo.

Al “imparable proceso de tumoración” se sumó una “caquexía”, patología que aparece en las últimas fases de la enfermedad: desnutrición y debilitamiento físico. “Su madre se iba consumiendo día a día”, relata el fallo.

“Notoria negligencia”

En septiembre, el hijo de la fallecida volvió al piso con algo de alimento. Comprobó el malestar de su madre, pero “con notoria negligencia nada intentó para que los servicios sanitarios pudieran acudir”. La mujer murió la primera semana de octubre a consecuencia de un fallo multiorgánico. Apenas pesaba 25 kilos.

El juez apunta: “De haber mediado una rápida y eficaz atención médica y si se le hubiera proporcionado una alimentación adecuada, podría haber salvado su vida”.

La mujer fallecida tenía otros dos hijos con quienes no mantenía relación desde hacía más de veinte años. Ambos ignoraban la situación.

Fuente EP Mundo El Español
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