Juez libera a los acusados de participar en una sospechosa violación grupal

Una jueza de instrucción de Sant Boi de Llobregat ha ordenado la liberación, retiro de pasaportes y comparecencias periódicas a los seis sospechosos de cometer una violación grupal el pasado 19 de mayo. También ordenó la revisión de móviles en búsqueda de algún registro del hecho.

La juez ha respondido de esta forma a todas las medidas cautelares solicitadas por la fiscalía en el caso de la joven que denunció que había sido agredida por un grupo de hombres cuando salía de madrugada de una discoteca. El ministerio público no ha solicitado hasta el momento el ingreso en prisión preventiva de los acusados.

La joven, de 23 años, denunció a los Mossos d’Esquadra que el 19 de mayo, cuando salía de una discoteca en Molins de Rei, un grupo de seis hombres la asaltó y la introdujo en contra de su voluntad en un maletero. Después aseguró que la liberaron en un descampado, en Sant Boi de Llobregat, sin recordar con exactitud lo sucedido, pero el forense concluyó que había indicios de agresión sexual.

Las primeras indagaciones de la policía catalana apuntan a que la joven conoció al menos a uno de los hombres en la discoteca, esa misma noche, y que posteriormente se fue con ellos. Un testigo asegura que la vio sentada en el asiento del copiloto del vehículo, lo que hasta el momento hace dudar a los agentes que realmente la metiesen en el maletero del coche en contra de su voluntad.

Tres de los jóvenes declararon ante la juez que mantuvieron relaciones sexuales consentidas con la víctima y que le pidieron permiso antes, según avanzó este martes la Cadena Ser. Otro dos negaron haber participado, y el sexto hay dudas de que se encontrase en el lugar, porque la localización de su móvil indica que estaba en otro sitio.

Cuando los acusados dejaron a la joven en Sant Boi de Llobregat, en la estación de los Ferrocarriles Catalanes, esta avisó a la policía y se puso en marcha el protocolo en casos de violaciones. El forense que la examinó en el hospital certificó que la mujer presentaba signos compatibles con una posible agresión sexual.

En su declaración inicial, la joven incurrió en algunas contradicciones e identificó a una persona que no se encontraba en el sitio, según fuentes policiales. Algo que podría explicarse por el estado de embriaguez en el que se encontraba cuando sucedieron los hechos que denunció a los agentes. Los acusados tienen una orden de alejamiento de la víctima y no pueden ponerse en contacto con ella.

Fuente EP Mundo El País
Cargando...
Cargando...